De héroe a discutido: el ciclo de Paulo Díaz en River

Fueron seis años y medio en River. Llegó a consagrarse campeón, se transformó en líder de la zaga y el Monumental lo llegó a ovacionar con el grito de «chilenooo, chilenooo», como en aquellos días de Marcelo Salas. Por su rendimiento recibió la renovación de contrato. Sin embargo, ese idilio se fue agrietando: durante el último año perdió terreno en la defensa, cometió errores de peso —entre ellos en el último superclásico— y quedó fuera de las convocatorias en los dos últimos partidos del Clausura. Hoy es uno de los futbolistas que no serán tenidos en cuenta para 2026.

La mirada crítica de su padre

En medio de la incertidumbre sobre su futuro, Paulo evalúa opciones y su padre, Ítalo, no esquivó el análisis público sobre el nivel del defensor. «Está entrenando y esperando que salga algo positivo para él», contó Díaz Senior antes de profundizar en la lectura del juego de su hijo.

«No lo miro del lado del padre, tengo que ser consecuente. Tuvo partidos muy buenos y otros en los que por pensar dos cosas a la vez, por querer salir jugando o hacer otra cosa termina errando y perdiendo sus duelos o esa pelota limpia que tiene», sostuvo Ítalo.

Pretemporada, hogar y decisiones

  • Existe la posibilidad de que Paulo ni siquiera viaje a San Martín de Los Andes, donde River hará la segunda parte de la pretemporada antes de los amistosos en Maldonado.
  • Radicado por elección en Buenos Aires, por ahora no parece dispuesto a alejarse del hogar que formó con su pareja, Fernanda Arenas, y sus dos hijos.

Ítalo se mostró reticente a un regreso a la liga árabe, a pesar de los sondeos. «Ir con niños muy pequeños a un lugar con mucho calor y donde les va a costar el idioma no es bueno. Lleva mucho tiempo en Argentina… Por su profesionalismo, debería entrenar y jugar como corresponde porque está contratado y esperar lo que decida el entrenador. Es un trabajo y hay reglas que respetar y muchos jugadores, por su ego, no lo hacen», dijo en diálogo con Cómo te va (DSports radio).

También aclaró su postura sobre el destino del defensor: «no quiero meterle cosas a Paulo en la cabeza porque todo pasa por algo», y enfatizó que «no se puede ir molesto o resentido del club». Para ilustrar el peso del cariño familiar por River, puso un ejemplo íntimo: «Su hijo Agustín tiene seis años y es loco por River».

La lectura sobre River y las piezas que faltan

Ampliando el diagnóstico al rendimiento del equipo de Marcelo Gallardo en el último año, Ítalo apuntó que «en estos equipos grandes se acabó la paciencia» ante la falta de títulos. Además, señaló a un futbolista cuya ausencia el club siente en ataque:

«Hay un futbolista que se fue, no lo tomaron en cuenta y Borja no hizo más goles. Desde que se fue Pablo Solari, el equipo no creó más ocasiones de gol ni centros… Ya no se ve esa velocidad en el mano a mano porque todas sus líneas están compactas».

En la misma línea, valoró lo que se desaprovechó con otros futbolistas: «River también desperdició a Aliendro. Si tenía que trabar con la cabeza, lo hacía. Son los jugadores que necesitan los clubes grandes».

El recuerdo más reciente: el último gol de Paulo Díaz

Como contrapeso a las dudas, queda el recuerdo de su aporte más inmediato: Paulo Díaz marcó el 1-0 para River a los 11 minutos en el partido ante Barracas en el Monumental, por los octavos de final del Apertura 2025, y celebró un tanto que fue mostrado en video por TNT Sports y circuló en redes (video: @cami.corrales).

El futuro del defensor chileno, entre la evaluación profesional y las decisiones familiares, sigue siendo una de las historias a seguir en el mercado y en la pretemporada millonaria.