El arbitraje de Munuera Montero, en el ojo del huracán
José Luis Munuera Montero, el colegiado andaluz que dirigió su tercer Clásico, terminó convirtiéndose en uno de los protagonistas del partido. Sus decisiones —o las que no tomó— condicionaron el desarrollo del encuentro y alimentaron las quejas de ambos equipos en una final de la Supercopa española que terminó con el Barça imponiéndose por 3-2 al Real Madrid.
Un resumen de la polémica
- Perdonó tarjetas a Álvaro Carreras y Eduardo Camavinga.
- No mostró la roja a Asencio por una entrada dura que rozó ser expulsión.
- El empate del Real Madrid llegó en 45’+6, un añadido que según las críticas fue excesivo —dos minutos más de lo que debía— y determinante en el marcador.
- En los minutos finales, De Jong recibió roja directa por una entrada con los tacos, sanción que el árbitro consideró de peligro.
La primera parte: añadido fuera de foco y protestas
El episodio más comentado tuvo lugar en la primera mitad. Munuera Montero decretó inicialmente tres minutos de añadido, pero el tiempo total se extendió hasta alrededor de siete minutos y 35 segundos, según lo observado por los presentes. En ese tramo Vinicius marcó y hubo celebración, circunstancia que el árbitro esgrimió como motivo para ampliar el tiempo. El resultado: goles y protestas.
En cifras, el 2-2 llegó en 45’+6, y el empate definitivo del Madrid fue obra de Gonzalo a la salida de un córner en el 50’40», momento que se jugó fuera del tiempo teórico si se hubiera respetado solo el agregado inicial. Las protestas azulgranas al retirarse al vestuario fueron, desde su parecer, más que justificadas.
Jugadas puntuales que encendieron el partido
- 22′ — Carreras, indultado: Munuera Montero pasó por alto una amarilla tras una entrada de Álvaro Carreras sobre Lamine Yamal, en la que el lateral madridista pisó claramente el empeine del jugador culé.
- 45’+6 — Añadido cuestionado: La extensión del tiempo de la primera mitad generó confusión. En ese lapso se registraron acciones decisivas que alteraron el marcador y el ánimo de ambos equipos.
- 49′ — Sin amarilla a Camavinga: El francés derribó a Lamine Yamal en la frontal; Munuera aplicó ventaja pero luego no amonestó a Camavinga, una tarjeta que a juicio de muchos era clara.
- 53′ — Bellingham sin sanción disciplinaria: Se señaló falta del inglés sobre Frenkie de Jong en la media luna, pero no hubo amarilla para Bellingham pese a la contundencia del choque.
- 56′ — Asencio rozó la expulsión: En un contragolpe blaugrana, Asencio entró con dureza sobre Pedri, golpeando el pie izquierdo del canario. El árbitro mostró solo amarilla; la acción pudo perfectamente haber merecido roja. La tangana posterior acabó con tarjetas para Eric García (por protestar) y Valverde (por empujar a Raphinha).
- 82′ — Amarilla a Carreras: En una rápida contra, Carreras frenó a Lamine Yamal con falta y finalmente vio la cartulina. De haberse mostrado la tarjeta en el minuto 22, esta habría sido la segunda y su expulsión habría sido justa.
- 86′ — Pedri amonestado: En el centro del campo, el canario detuvo a Rodrygo tirando de camiseta. Munuera aplicó correctamente el reglamento y sancionó con amarilla.
- 88′ — Pisotón de Lamine: En una acción más cerca del balón que la del minuto 22, Lamine llegó tarde y pisó el empeine de Dani Ceballos; el colegiado no señaló nada.
- 91′ — Roja directa a Frenkie De Jong: En el epílogo, De Jong derribó a Mbappé con el balón entre ambos, impactando con los tacos en la tibia izquierda del atacante. Munuera consideró la acción especialmente peligrosa y mostró la expulsión directa.
Reflexión final
El balance del arbitraje deja una sensación agridulce: aciertos tácticos y errores de criterio que influyeron en los momentos calientes de la final. Munuera Montero se encontró en el centro de la polémica por decisiones disciplinarias y por la gestión del tiempo añadido, factores que, irremediablemente, formarán parte del debate que siempre acompaña a un Clásico.