El regreso de Pogba: entre la esperanza y la incredulidad
Paul Pogba vuelve al centro del debate: el mediocampista que fue figura en la Francia campeona del mundo en 2018 intenta reconstruir una carrera que, desde entonces, transitó por altibajos, sanciones y meses como jugador en búsqueda de destino. Mientras Didier Deschamps mantiene abierta la puerta, voces críticas como la de Frank Leboeuf ponen en duda sus opciones de estar en la lista para la Copa del Mundo 2026.
De la consagración mundial a la cuesta abajo
Deschamps fue testigo privilegiado del talento mercurial de Pogba en el 2018: el francés jugó un papel importante en el triunfo de Les Bleus y estuvo entre los anotadores en la final que terminó 4-2 ante Croacia. Sin embargo, la carrera del volante —hoy con 32 años— no volvió a tomar esa misma verticalidad.
- En 2016 Pogba regresó al Manchester United por una cifra récord de transferencia de £89 millones (unos $119 millones), pero nunca llegó a cumplir con las enormes expectativas en Old Trafford.
- En 2022 volvió a la Juventus como agente libre; las lesiones limitaron su aporte a apenas 12 apariciones con los Bianconeri.
- En septiembre de 2023 dio positivo en un control antidopaje y recibió inicialmente una suspensión de cuatro años, que luego quedó reducida a 18 meses tras apelar.
- La Juventus le rescindió el vínculo mientras cumplía la sanción; pasó varios meses como jugador libre hasta acordar su regreso al fútbol francés, en el AS Mónaco.
- Su debut con el Mónaco se concretó el 22 de noviembre de 2025, después de un paréntesis de 811 días sin competir.
La opinión de Leboeuf y el dilema de Deschamps
Frank Leboeuf, en declaraciones a GOAL para ToonieBet, no ahorró dureza al evaluar las posibilidades de Pogba de volver a vestir la camiseta de Francia en 2026. Según Leboeuf, aunque Deschamps aprecia al jugador, la realidad juega en contra:
“A Didier Deschamps le gusta mucho Paul Pogba. Si Paul puede volver a su mejor nivel, lo cual dudo porque es complicado después de tanto tiempo sin jugar al fútbol —puedes entrenar pero jugar partidos es diferente, lo siento—. Tiene que volver. Tiene más de 30 años y hay otros jugadores que han demostrado su consistencia. Va a ser difícil para Didier Deschamps decir ‘ok, lo llevo’. Quizás ya quiera llevar a N’Golo Kanté. N’Golo Kanté y Paul Pogba… ¿por qué no llamas también a [Antoine] Griezmann y llamas a [Zinedine] Zidane? Va a ser difícil. Le doy un cinco por ciento de posibilidades porque quiero ser amable, pero para mí se acabó.”
Del otro lado, Deschamps ya se había mostrado abierto pero cauto sobre un posible regreso del mediocampista. Recordó que el último de sus 91 partidos con la selección fue ante Sudáfrica en marzo de 2022 y señaló:
“Eso dependerá de él. No tengo dudas de que quiere hacerlo y que es un objetivo en su mente. Tiene pasos que seguir, y el próximo, después de estas largas semanas de entrenamiento por separado, será cuando se ponga la camiseta del Mónaco y salga al campo. Él lo quiere, y si digo sí, el regreso de Pogba es posible, pero si digo que no, pareceré un tonto, y eso tampoco va a funcionar. Todo lo que deseo para él es que supere este primer paso en más de dos años y medio. Eso por sí solo será una gran alegría y felicidad para él.”
Pogba, realismo y ambición
El propio Pogba ha sido mesurado al hablar de sus aspiraciones internacionales. Tras 811 días sin competir, reconoció la distancia entre su situación actual y recuperar un lugar estable en la selección:
“Estoy muy lejos de eso. Estoy enfocado en recuperar mi forma física para ayudar al equipo. Si no rindo bien en Mónaco, tendré que olvidar el equipo nacional de Francia.”
No obstante, el jugador no se entrega: sabe que la cuesta es empinada pero también carga con un pasado que lo sostiene: la medalla de campeón del Mundo de 2018 y la conquista de la UEFA Nations League 2020-21. Si finalmente no alcanza a convertirse en centurión de apariciones con Les Bleus, seguirá teniendo recuerdos de peso.
Qué viene ahora
La prioridad para Pogba es clara: recuperar ritmo y condición en Mónaco y mostrarse competitivo en la Ligue 1, que ya entró en pausa invernal. Solo un regreso sostenido le dará argumentos a Deschamps para considerar su inclusión en la carrera hacia 2026. Mientras tanto, la pregunta queda en el aire: ¿está destinado a perderse el centenar de partidos con Francia o su historia todavía reserva un capítulo inesperado?