Tensión en Avellaneda: Javier Ruiz pasó de refuerzo esperado a problema institucional

De la repesca a la controversia

El anuncio de la repesca de Javier Ruiz, la figura de Barracas Central durante 2025, parecía una buena noticia para Independiente: el delantero de 21 años regresaba a un club que lo había tenido en sus inferiores y que lo había pedido públicamente Gustavo Quinteros como pieza para su proyecto. Sin embargo, en pocos días la situación se transformó en un conflicto que complicó la pretemporada del Rojo.

Cronología de los hechos

  • 26 de diciembre: desde Avellaneda llegó el mensaje —“Si Ruiz no juega en Independiente, el que se va es el presidente”— que anticipó el clima tenso tras hacerse efectiva la repesca.

  • Finales de diciembre: surgieron versiones en medios uruguayos sobre un supuesto interés de Peñarol y rumores sobre la intervención del Grupo Pachuca; Néstor Grindetti desmintió públicamente la operación y confirmó que el jugador se quedaba.

  • 4 de enero: el plantel retomó la actividad en Villa Domínico; el club publicó una foto de Ruiz con el pulgar arriba, que el futbolista replicó en su cuenta.

  • 5 de enero: Ruiz no se presentó a la práctica y comenzaron a circular versiones sobre sueldos atrasados y deseos de irse.

  • 6 de enero: el jugador volvió a Villa Domínico y habló con Quinteros, a quien le dijo: “No quiero jugar en Independiente”. El DT lo excluyó de la pretemporada y del viaje a Uruguay (Serie Río de la Plata).

  • Posteriormente: el conflicto escaló; en una de las citas con la reserva se presentó una hora tarde, lo que generó malestar. Desde entonces entrena con futbolistas que no están en los planes y espera una salida.

La postura del club

Independiente fue contundente: no habrá préstamo y solo evaluará una venta si llega una oferta que lo deje conforme. Frente a las versiones sobre deuda salarial, desde la dirigencia negaron que exista una deuda importante “como él refiere” y reafirmaron: “Ni él ni nadie se va a llevar por delante a Independiente”.

Según fuentes del club, Ruiz incluso le escribió directamente al presidente comunicando su decisión de no jugar más. En Avellaneda sostienen que, cuando se pensó su regreso de Barracas, el jugador había manifestado estar contento por volver y que el cambio fue repentino: “Está muy mal aconsejado. Lo están usando”, dijeron desde la dirigencia.

Representación y rumores internos

El agente de Ruiz es Adrián Ruocco —histórico representante de Carlos Tevez y también representante de Tarzia en Independiente—. LA NACION intentó comunicarse con Ruocco sin respuesta; desde su entorno reina el silencio.

Queda abierta la sospecha sobre si alguien dentro del club tendría interés en la venta del juvenil. Una fuente alta admitió: “No lo sé”. La dirigencia ya vivió situaciones similares con juveniles como Santiago Hidalgo y Santiago López, que terminaron resolviéndose. En este caso, la sensación es que la historia llegó a un punto de no retorno.

Formación y recorrido deportivo

Ruiz nació en Libertad (Merlo). Contó en una entrevista que de chico jugaba por dinero, que esa experiencia lo endureció y que sufrió una infancia dura: a los 12 años murió su padre y su hermano, motivo por el cual dejó el fútbol por un tiempo cuando jugaba en UAI Urquiza. Recomendado por su tío, fue probado por Fernando Berón y llegó a Villa Domínico con 16 años.

Debutó con la camiseta de Independiente el 24 de septiembre de 2023, cuando Carlos Tevez lo hizo ingresar en el empate 0-0 ante Instituto por la Copa de la Liga. En 2023 formó parte de la reserva campeona y sumó minutos en el primer equipo; en 2024 recibió una expulsión ante Gimnasia, perdió protagonismo y, con la llegada de Julio Vaccari, fue cedido a Barracas Central para sumar continuidad.

Paso por Barracas y cifras

  • Llegó a Barracas en septiembre de 2024 a préstamo por un año, vínculo que se renovó a mediados de 2025.

  • En el Guapo jugó 44 partidos, marcó 5 goles y dio 6 asistencias.

  • Sus actuaciones en Barracas motivaron a Independiente a interrumpir la cesión y repescarlo tras conversaciones entre Grindetti y Chiqui Tapia, con la presión de los hinchas que reclamaban un extremo por izquierda con continuidad.

Un final incierto y la reacción del hincha

Lo que parecía el primer gran refuerzo para 2026 terminó transformándose en un conflicto. Ruiz tiene contrato hasta 2029 y, por ahora, la única salida que contempla Independiente es una venta que lo satisfaga económicamente. Para el socio y el hincha queda la frustración de otra joya de la cantera que no podrá disfrutarse en la cancha y la sensación de que las internas dirigenciales siguen influyendo en las decisiones deportivas.