Gabigol regresó a Santos entre elogios, expectativas y una advertencia inquietante

Gabriel Barbosa volvió a sentirse “en casa”: Santos, el club donde se formó y del que nunca renegó, lo recibió para una tercera etapa en la que el delantero de 29 años se propuso un objetivo claro: llegar a los 100 goles. Se fue del Peixe con 84 tantos en 210 partidos y ahora regresa con la ilusión de completar esa cifra histórica.

Presentación tensa en Vila Belmiro

La vuelta de Gabigol —cedido por Cruzeiro— se presentó en la sala de prensa de Vila Belmiro, pero la ceremonia tomó un tono inesperado cuando la torcida organizada Sangre Joven, el equivalente local a una barra brava, ingresó sin impedimentos. Tres hinchas subieron al estrado, estrecharon la mano del delantero, le entregaron un gorro y una camiseta y posaron para la foto como parte del acto, aunque el clima no fue de celebración desbordada.

La tensión quedó patente cuando uno de los integrantes pronunció una advertencia que los micrófonos captaron: “Estás en deuda con nosotros. Vos sabés cómo son las cosas”. Gabigol pareció incómodo y no respondió. No quedó claro si aquello fue una simple advertencia o un apriete, aunque en el ambiente se asoció rápidamente a un episodio anterior ocurrido cuando el atacante jugó en Vila Belmiro contra Santos vistiendo la camiseta de Cruzeiro.

El delantero relativizó el episodio y ratificó su relación con el club

Sobre aquel incidente, Gabigol bajó el tono: “Lo que pasó en Vila Belmiro es completamente normal. Soy hincha del Santos. También estuve muy involucrado con la afición de Sangre Joven y les grité a muchos jugadores cuando dejé el Santos y vine a jugar aquí. Estaba defendiendo a otro equipo, y todos conocen mi carácter. No soy de los que se molestan cuando alguien me grita. Lo que pasó aquí fue con una sola persona, no tuvo relación directa con el Santos”.

En la presentación prometió compromiso y trabajo: “Ahora toca trabajar duro. Lo que puedo prometer a la afición es compromiso y dedicación. Algo que siempre he hecho”.

Una dupla de lujo: Neymar y la apuesta táctica de Vojvoda

La llegada de Gabigol al elenco que comparte vestuario con Neymar plantea una dupla de alta inspiración individual que el entrenador argentino Juan Pablo Vojvoda deberá armonizar con un orden colectivo. “Neymar es mi ídolo”, dijo el atacante, ilusionado con la posibilidad de asociarse con otra figura mundial.

Gabigol mostró afinidad con la idea futbolística del técnico: “Creo que es un estilo que me va bien, con presión en campo contrario. Es el ADN del Santos: tener la pelota, atacar con muchos jugadores, marcar goles, arriesgar. Creo que estoy en el lugar y el momento adecuados para ayudar al equipo”.

Datos, pasado y las sombras del recuerdo para River

  • Edad: 29 años.
  • Goles en Santos antes de irse: 84 en 210 partidos; objetivo: 100 goles.
  • Fue transferido en agosto de 2016 al Inter de Milán por 29,5 millones de euros.
  • Fue cedido por Cruzeiro para esta vuelta al Peixe.

Para los hinchas de River, el regreso de Gabigol trae memorias encontradas: es recordado por los dos goles que marcó para Flamengo en los últimos minutos de la final de la Copa Libertadores 2019, cuando River ganaba 1-0 hasta el minuto 89 y terminó perdiendo la final. Esos goles lo convirtieron en una figura controvertida fuera de Brasil.

Selección y metas personales

El presidente de Santos, Marcelo Teixeira, dejó en claro una ambición institucional: que Neymar y Gabigol vuelvan a vestir la verdeamarela en función de su rendimiento con el Peixe. En su carrera con la selección brasileña, Gabigol disputó 18 partidos y anotó cinco goles; su última convocatoria fue a principios de 2022, por las eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar.

Sobre la posibilidad de volver a ser llamado para los próximos compromisos y con la mirada puesta en el Mundial, se mostró realista: “Siempre será una meta hasta el final de mi carrera. Pero creo que mi situación actual no me lo permite. Tampoco es imposible”, admitió, consciente de que el rendimiento en club será determinante para cualquier chance con Carlo Ancelotti y la selección.