Una velada íntima y emotiva en el césped del Monumental
Se encendieron las luces y la pantalla gigante; del túnel único comenzaron a elevarse voces que crecían en intensidad. No era un partido: era una cena de fin de año en el estadio más convocante del país. River abrió las puertas de su casa para recibir a un grupo de socios, muchos de ellos atravesando pérdidas durante 2025 o solos en las fiestas, y les ofreció una noche para compartir, recordar y acompañarse.
Recorrido por la historia y mesa a centímetros del campo
Los invitados recorrieron el Museo del club antes de sentarse. La mesa, ubicada a centímetros del campo de juego, quedó preparada y, como si fueran jugadores, los comensales salieron a la cancha y se encontraron con las primeras emociones: sonrisas mezcladas con lágrimas y fotos que retrataron momentos cargados de recuerdos, nostalgia y ausencias.
Un encuentro de historias y afectos
La mesa reunió distintas edades, trayectorias y relatos personales, todos unidos por el mismo sentimiento hacia el club. Entre las voces que se escucharon:
- Un socio que decía desde un rincón: «Tengo cosas muy lindas en este club».
- Un grupo de señoras que resumía el vínculo: «Es la vida para nosotros».
- Una socia que recordó llevar 44 años haciendo yoga en Núñez.
- Otro testimonio desgarrador: «Me acuerdo de mi hijo, que falleció en 2018. Me emociona mucho porque tendría que estar acá».
Invitados especiales y palabras de la dirigencia
La noche tuvo además un visitante de lujo: Norberto «Beto» Alonso. Al ingresar, los aplausos fueron inmediatos; saludó a cada invitado, compartió anécdotas y vivencias con la naturalidad de quien sabe ser parte de la memoria del club. También participaron Vitalicios, integrantes de River Sin Barreras y representantes de distintas áreas y disciplinas de la institución.
El vicepresidente Andrés Ballotta tomó la palabra antes del brindis y subrayó la importancia de estos espacios de cercanía, que representan «el corazón social» del club. Antes de chocar las copas se oyó: «River es familia, felices fiestas. Salud».
Cierre de una noche única
En el cierre de 2025, el Monumental se transformó por unas horas en un lugar de compañía y afecto. Una cena que buscó acompañar a quienes más lo necesitan en las fechas señaladas y que dejó la sensación de que, más allá del fútbol, River sostiene lazos que perduran.