Enzo Fernández, el corazón que evitó la derrota
De reprochar a sus compañeros por pérdidas imperdonables a abrazarse con los hinchas detrás del arco tras empujar la pelota sobre la línea: así vivió Enzo Fernández el empate agónico que dejo a Chelsea con un punto ante Manchester City. El volante argentino atraviesa cada partido con una intensidad pocas veces vista; es la fibra y el temple que hoy necesita un club en convulsión.
Semana convulsionada en Stamford Bridge
El empate llegó en un contexto turbulento: apenas 72 horas después del sorpresivo despido del entrenador Enzo Maresca —que en 2025 se había quedado con la Conference League y el Mundial de Clubes—, el equipo londinense se presentaba diezmado anímicamente y con resultados que lo alejaron de los puestos de clasificación a la Champions League (solo una victoria en los últimos ocho partidos de la Premier).
En lo institucional, los movimientos no se detienen. Todo indica que en las próximas horas asumirá Liam Rosenior como director técnico; Rosenior, que dirigió a Racing de Estrasburgo el sábado, fue fotografiado el domingo en el aeropuerto rumbo a Londres. La negociación mantiene silencio oficial, aunque hay un dato que juega a favor: Chelsea y Racing de Estrasburgo pertenecen al mismo grupo inversor, BlueCo. En las últimas horas se habría sorteado la oposición del presidente del club francés, Marc Keller, que no quería dejarlo partir a mitad de temporada.
Calum McFarlane, entrenador interino, fue pragmático: “Por lo que sé, el nuevo entrenador asumirá el cargo en breve”.
El partido: de la impotencia al empuje
En el césped, Chelsea sufrió en el primer tiempo ante un Manchester City dominante. Sin el suspendido Moisés Caicedo, Fernández jugó como doble pivote junto al capitán Reece James y fue, a la postre, el que más influyó en el tramo decisivo del partido.
- Duelo individual: 7 duelos ganados (máximo del partido).
- Presencia en área rival: 4 toques dentro del área.
- Tiros: 3 remates, 2 entre los tres palos.
- Ocasiones creadas: 2 (las mayores del equipo).
Una de sus asistencias nació de cubrir la pelota ante Matheus Nunes y girar para habilitar a Pedro Neto, cuyo remate se fue alto. La otra fue para Liam Delap, cuyo disparo fue desviado por Donnarumma. En el segundo tiempo, McFarlane movió el esquema: la entrada de Andrey Santos lo emparejó a James en el eje y liberó a Fernández para jugar más cerca del área rival en la zona de tres cuartos. Eso cambió la escena: City perdió control y empezó a mostrar desconexiones defensivas, especialmente tras las salidas por lesión de Josko Gvardiol y Ruben Dias.
El grito final y la celebración con la gente
Cuando se jugaban el minuto 94, Malo Gusto subió por la derecha y su centro desató el pánico en la defensa visitante: dos despejes fallidos y la pelota llegó a Enzo, que apareció por el segundo palo. El primer remate, mordido, fue tapado por Donnarumma; el segundo, con voracidad, fue empujado casi sobre la línea. Fue su sexto gol en 19 encuentros de Premier League: un tanto para la pasión, que lo llevó a fundirse en abrazos con los hinchas.
Pocos jugadores en Chelsea hicieron tanto como Fernández para arañar un resultado ante un candidato al título, y el empate resignó a City a masticar bronca y replantearse si podrá seguir la estela de Arsenal. Es el segundo empate consecutivo de Chelsea en el inicio de 2026 —tras el 0-0 del 1° de enero ante Sunderland— y, con este resultado, el equipo quedó a seis puntos del líder.
Manchester City: dominio, lesiones y dudas
City fue superior en la primera mitad. Rodri volvió a entrar en la conversación del equipo: Guardiola lo definió como “un jugador excepcional que nos hace mejores”, pero dejó la duda sobre si podrá resistir la exigencia de jugar cada tres días tras más de un año y medio de problemas físicos. En el primer tiempo, el español fue el timón que asentó la superioridad del equipo de Guardiola.
Hubo ocasiones para City: un remate de Haaland se estrelló en el palo y otro intento del noruego fue desviado por el arquero Jörgensen tras un desvío en Chalobah. El gol que abrió el marcador llegó por Tiijani Reijnders, tras uno de los fallos defensivos de Chelsea: el neerlandés avanzó, pisó dos veces con la derecha y definió con un zurdazo potente que dio en el poste. Fue su quinto tanto en la Premier y el tercero consecutivo en sus últimas tres titularidades; solo Bruno Guimarães (Newcastle) supera a Reijnders entre mediocampistas con siete goles en el torneo.
Las lesiones de Gvardiol y Dias dejaron a la defensa de City resquebrajada y, según Guardiola, el club sufre una preocupante escasez de efectivos: “Son demasiadas bajas por lesión. ¿Vieron el banco de hoy? Tres jugadores de la Academia… Así que no tenemos jugadores. Esa es la verdad”, resumió el técnico con resignación.
Conclusión: ánimo recargado y un plantel para levantar
Enzo Fernández fue, otra vez, el futbolista que se hace cargo cuando el contexto aprieta: no se esconde, reclama, lidera y define. Su gol no solo rescató un punto frente a un aspirante al título, sino que dejó al plantel con un empujón anímico que será clave para la llegada del nuevo entrenador. En medio del tumulto institucional y de un calendario implacable, Chelsea se aferra a su mediocampista argentino como símbolo de carácter y resistencia.