Dos lenguajes, un mismo mediocampo
Nacido en San Justo, La Matanza, y criado en Bilbao, dos jugadores que comparten idioma encuentran también una afinidad futbolística notable. Leandro Paredes y Ander Herrera, cómplices desde su etapa en el París Saint-Germain entre 2019 y 2022, volvieron a cruzar sus caminos en Boca. Tras un primer semestre con pocos minutos compartidos, el 2026 aparece como la gran oportunidad para que ambos se consoliden como titulares bajo la dirección de Claudio Úbeda.
Pruebas y calendario de verano
La primera prueba podría llegar este miércoles en la Bombonera, en el amistoso frente a Millonarios de Bogotá. El cuerpo técnico viene probando alternativas y planificando el arranque del año: todavía no están confirmados los once para ese duelo ni para el ensayo del domingo ante Olimpia en San Nicolás, último amistoso antes del debut del 25 de enero contra Riestra por el Apertura, también como local.
Un dato concreto: si hoy empezara el campeonato, el campeón del mundo y el español compartirían el mediocampo.
Lesiones, decisión y confianza del cuerpo técnico
- Carlos Palacios: traumatismo en la rodilla derecha; entrena diferenciado.
- Rodrigo Battaglia: dolor en el tendón de Aquiles; entrena aparte.
- Edinson Cavani: inflamación en la bursa del psoas; también trabaja de forma diferenciada.
La presencia de Herrera entre los titulares no responde solo a esas ausencias: es parte de una idea que Úbeda viene trabajando desde fines de 2025, con la mira puesta en afianzar el equipo antes del inicio de la fase de grupos de la Copa Libertadores en abril. Pese a que las lesiones complicaron su continuidad y llegaron a poner en duda su futuro, el cuerpo técnico valora su día a día.
Herrera se tomó unas semanas en España para decidir si renovaba por un año más o colgaba los botines; finalmente optó por seguir, con un objetivo claro como hincha: ser campeón con la camiseta azul y oro. “Es fácil mentalizarse: vamos a tener partidos muy seguidos, con un calendario apretado de fines de enero a fines de mayo, y necesitamos a todos. No hace falta motivar a nadie; jugar seguido significa que todos tendrán su oportunidad para demostrarle al técnico”, dijo el mediocampista de 36 años en el Canal de Boca.
Trayectorias dentro del club
Herrera llegó en enero de 2025 con Fernando Gago como entrenador, en una incorporación impulsada principalmente por Juan Román Riquelme. Fue titular con Pintita, pero las lesiones limitaron su continuidad bajo Miguel Russo, a pesar del deseo del DT de contar con él. Debutó en el Mundial de Clubes ante Benfica, pero se fue a los 20 minutos por un desgarro y luego fue expulsado por exceso verbal desde el banco, lo que derivó en una suspensión de cuatro fechas. Reapareció en septiembre, ya con Úbeda, y participó en ocho de los diez partidos del ciclo.
Paredes, en cambio, fue titular desde su arribo: aportó juego y se destacó en la pelota parada, el recurso ofensivo principal del equipo. Formó una dupla con Rodrigo Battaglia y, tras la lesión del ex Huracán, jugó junto a Milton Delgado, desempeñándose como un 5 más adelantado. El capitán vive su primera pretemporada completa con Boca —se había incorporado con el equipo ya en competencia— y hoy es el líder de un plantel que pretende romper la racha de tres años sin títulos y volver a pelear la Copa Libertadores.
Relación previa en Europa y rol en la llegada de Paredes
En el PSG se encontraron cuando Paredes llegó a comienzos de 2019 y Herrera a mediados de ese año: compartieron 37 partidos y el mismo grupo de amigos, entre ellos Edinson Cavani. Juntos conquistaron seis títulos y alcanzaron la final de la Champions 2020, perdida 1-0 ante Bayern Munich. En aquel plantel repleto de figuras —Marquinhos, Marco Verratti, Ángel Di María, Lionel Messi, Neymar y Kylian Mbappé— Herrera fue un sostén para Paredes cuando éste perdió terreno dentro de la rotación.
En 2025, el vasco tuvo un papel clave en el operativo de Boca para seducir y convencer a Paredes de que volviera a defender sus colores.
Competencia por el puesto y la táctica que viene
En la pretemporada Herrera sacó ventaja aprovechando la ausencia de varios volantes por lesiones y ganó terreno en la pelea por un lugar. Es un jugador querido por la dirigencia y Riquelme, y Úbeda está dispuesto a darle continuidad. Los pocos minutos recientes los aprovechó: fue titular ante Tigre en los cuartos del Clausura, compartiendo el mediocampo con Paredes y Milton Delgado —tal como se repitió en una práctica del jueves con la Reserva.
En ese partido Palacios y Zeballos actuaron más adelantados, con Miguel Merentiel como punta. Sin embargo, el entrenador evalúa ahora un cambio de dibujo táctica ante la posible llegada de Marino Hinestroza —que podría oficializarse en las próximas horas como primer refuerzo—: pasar de un 4-4-2 a un 4-3-3.
- Derecha: Kevin Zenón (el sector que ocuparía Hinestroza según el plan).
- Izquierda: el Changuito (con Zeballos colaborando en retroceso).
- Delantero: Miguel Merentiel como referencia (la “Bestia” de 9).
- Mediocampo: Milton Delgado como 5 tapón; Paredes y Herrera alternando como internos.
Preparación final y el primer gran examen
Tras un domingo libre, el plantel trabajó el lunes por la mañana en Ezeiza: ejercicios con pelota pero sin ensayo formal, lo que alimenta la idea de que Úbeda repetirá el equipo que ya probó. Queda la práctica del martes y no se esperan grandes sorpresas.
Ante un rival de nivel, que llega tras caer 1-0 ante River y que jugará la Copa Sudamericana, Boca se testeará en una Bombonera llena: será un ensayo público para ponerse a punto de cara a un año cargado, donde el club no podrá escatimar protagonismo. De la mano de dos históricos como Paredes y Herrera, la intención es recuperar la presencia dominante que siempre caracterizó a su mediocampo.