La llegada brillante y la realidad tibia de Conor Gallagher en el Atlético

Cuando llegó al Metropolitano en el verano de 2024, Conor Gallagher fue recibido como una promesa destinada a marcar el ritmo del Atlético de Madrid. Su presentación, entre vítores y una estética de estrella de rock que incluyó hasta el atrezo de motos, alimentó la ilusión rojiblanca. Sin embargo, la proyección inicial se fue diluyendo con el paso de los meses hasta desembocar en su traspaso al Tottenham tras 77 partidos, 7 goles y 7 asistencias.

Expectativa vs. realidad

Su fichaje despertó recuerdos de aquella temporada 2021-22 en Crystal Palace, cuando Gallagher explotó como hombre de llegada: 39 partidos, ocho tantos y cinco asistencias. Después se consolidó en el Chelsea, club en el que se formó, antes de aterrizar en el Atlético en una operación de intercambio que tuvo varios movimientos: en un primer intento se trató de incluir a Samu Omorodion (finalmente rumbo al Porto) y acabó incorporándose Joao Félix, que permaneció seis meses en el Chelsea antes de salir cedido al Milan y acabar en el Al Nassr, junto a Cristiano Ronaldo, donde sigue en la actualidad.

Uso táctico y rendimiento en el Atlético

Lejos de convertirse en el mediocentro reference que muchos esperaban, Gallagher fue empleado con frecuencia como cuarto hombre del medio campo, más por la banda izquierda que como pivote central, una posición distinta a la que ocupó en Chelsea, Palace o la selección inglesa. Su perfil físico —enérgico, potente e intenso— le valió la admiración del público y dejó estampas memorables en el estadio: una de sus ovaciones más sonoras vino por una presión y recuperación en campo rival.

  • Partidos con el Atlético: 77 de los 85 que disputó el equipo en ese periodo.
  • Goles y asistencias: 7 goles y 7 asistencias.
  • Titularidades: 37 de inicio (un 48% del total).

Limitaciones técnicas y posiciones

Su entrega no se discute, pero las dudas sobre su técnica —controles, precisión en el pase y distribución— le restaron protagonismo en momentos clave. Esa carencia redujo la dimensión de su papel en el sistema dirigido por Diego Simeone, que acabó recurriendo a él en tramos y como recurso táctico.

En la presente campaña jugó los 27 partidos del equipo, pero solo inició nueve encuentros; llegó a ser sustituido al descanso en la Supercopa de España frente al Real Madrid y en LaLiga frente al Espanyol y al Athletic Club. El 21 de diciembre, en el partido contra el Girona, Simeone lo hizo entrar en el minuto 28 por la lesión de Nico González y lo retiró en el 77 con 0-2 en el marcador. De sus 20 últimos partidos en todas las competiciones, solo figuró en la alineación titular en seis ocasiones.

Valor de mercado y selección

La valoración económica de Gallagher también sufrió un descenso: pasó de unos 50 millones durante su etapa en el Chelsea a cerca de 35 millones al ir perdiendo presencia. Paralelamente, su protagonismo con la selección inglesa menguó; su último partido con Inglaterra, que suma 22 encuentros, fue el 10 de junio de 2025 ante Senegal (derrota 1-3) y no ha vuelto a ser convocado desde entonces —un proceso que se fue produciendo mientras perdía, paulatinamente, presencia en la selección de Inglaterra, con Thomas Tuchel como técnico y fuera desde septiembre del pasado año.

Balance y cierre

Conor Gallagher abandona el Atlético con la sensación de que la expectativa superó al fútbol mostrado: entrega y compromiso indiscutibles, pero limitaciones técnicas que condicionaron su evolución en el club. Su etapa en Madrid queda como un capítulo de luces y sombras, cerrado ahora con un nuevo rumbo en la Premier con el Tottenham, y muchas preguntas sobre si podrá recuperar en Inglaterra y en su carrera el potencial que prometió en sus primeros fogonazos.