Un recuerdo que se aleja: la final de la Libertadores y lo que quedó después
Hace poco más de dos años Boca alcanzó una de sus páginas más resonantes en tiempos recientes: la final de la Copa Libertadores, tras 11 temporadas sin llegar a esa instancia. Miles de hinchas viajaron a Río, coparon las playas y llenaron las tribunas del Maracanã en imágenes que dieron la vuelta al mundo. El desenlace fue adverso: derrota en tiempo suplementario ante Fluminense, que tuvo la ventaja de jugar como local.
El camino y la mezcla de jugadores
Aquel equipo, dirigido por Jorge Almirón, no brilló por su manejo del balón pero sí por momentos decisivos: Sergio Romero fue clave en las tandas de penales y una combinación de figuras consagradas —Romero, Marcos Rojo, Edinson Cavani— junto a futbolistas con proyección —Valentín Barco, Cristian Medina, Ezequiel Fernández— dejaba la sensación de una base interesante. Esa clasificación llegó justo antes del regreso de Juan Román Riquelme a la presidencia: la elección se realizó 43 días después de la derrota en Brasil.
Adiós de Luis Advíncula: fin de un ciclo
Este miércoles el lateral peruano de 35 años rescindió su contrato con Boca y pasó por Ezeiza para despedirse de sus compañeros. Advíncula fue uno de los pilares en aquella Libertadores: convirtió goles decisivos —ante Pereira, frente a Colo Colo en Chile, contra Nacional en la Bombonera en la vuelta de octavos— y también anotó en la final, a 18 minutos del cierre del tiempo regular, para forzar el alargue. Se ganó el cariño del público, pero su rendimiento cayó a partir de 2024.
- Tuvo un buen primer semestre bajo el mando de Diego Martínez.
- El punto de quiebre llegó en la Copa Sudamericana: expulsado al minuto frente a Cruzeiro en Belo Horizonte, episodio que dejó al equipo con diez y lo llevó a la eliminación.
- Tres meses después volvió a ver la roja en el histórico 3-4 ante Vélez en la semifinal de la Copa Argentina.
- Comenzó 2025 como dueño del puesto pero perdió terreno ante Juan Barinaga durante la etapa de Fernando Gago.
- Con Miguel Russo volvió a comenzar de cero: titular en los tres partidos del Mundial de Clubes, luego relegado nuevamente.
En las próximas horas será anunciado como refuerzo de Alianza Lima, el club de sus amores —y verdugo de Boca en el repechaje de la Libertadores 2025— que volverá a disputar la competencia en 2026. Advíncula tenía contrato hasta diciembre, pero la falta de minutos y motivos personales lo llevaron a regresar a Perú después de 11 años fuera.
En sus palabras para el Canal de Boca: “Cumplí el sueño de jugar en un club tan gigantesco como Boca. Pasé por todo: ser criticado, ser elogiado… Siempre intenté dar lo mejor. Soy un ser humano que se equivoca y acepté cuando me tocó hacerlo, pero voy a estar eternamente agradecido por cómo me trataron. Es impresionante lo que se vive acá, adentro: es una familia y se va a extrañar. El recuerdo que más voy a llevarme es que la Bombonera te ovacione”.
Lo que queda del plantel finalista
Tras la salida de Advíncula, apenas quedan cuatro jugadores en el plantel actual que estuvieron cerca de cortar una racha de 16 años sin la Libertadores:
- Nicolás Figal
- Miguel Merentiel
- Edinson Cavani
- Javier García (renovó su vínculo aunque cumplirá 39 años a fines de enero y no es titular desde octubre de 2023, hace más de 800 días)
Los que se fueron
Desde aquella final abandonaron el club referentes y piezas importantes. Entre los que ya no están se cuentan:
- Sergio Romero
- Nicolás Valentini
- Frank Fabra
- Cristian Medina
- Pol Fernández
- Ezequiel Fernández
- Valentín Barco
- Darío Benedetto
- Luca Langoni
- Vicente Taborda
- Marcelo Saracchi
- Facundo Roncaglia
- Diego González
- Jorman Campuzano
Además, algunos regresaron de préstamos y hoy se entrenan aparte sin ser tenidos en cuenta: Marcelo Weigandt (vuelto de Inter Miami), Bruno Valdez y Juan Ramírez. Lucas Janson, parte de la delegación en Río, también quedó relegado y podría salir. Boca incluso frenó la salida de Lucas Blondel a Argentinos Juniors mientras analiza opciones para cubrir el lateral derecho.
Formas de salida y números
De ese grupo hubo movimientos variados: ocho jugadores se fueron libres (Romero, Advíncula, Valentini, Fabra, Pol Fernández, Benedetto, Roncaglia y González), cinco fueron transferidos (Medina, Ezequiel Fernández, Barco, Langoni y Campuzano) y dos siguen a préstamo (Saracchi en Celtic y Taborda en Panathinaikos). En concepto de ventas, Boca recaudó cerca de 53 millones de dólares, pero esa cifra no se tradujo en incorporaciones productivas: la mayoría de los refuerzos no respondió como se esperaba.
Varios futbolistas que participaron sólo en la fase de grupos también ya no pertenecer al club: Martín Payero, Norberto Briasco, Esteban Rolón y Agustín Sández. Alan Varela, presente hasta los octavos de final, fue vendido al Porto. El único que persiste entre los que sufrieron la lesión previa a la definición es Exequiel Zeballos: se lesionó antes de la final, pasó por larga inactividad y un tramo fuera del equipo, pero recuperó su nivel a fines de 2025.
Recambio en el banco y sequía de títulos
Desde la caída 2-1 ante Fluminense, Boca transitó un vaivén de entrenadores: Diego Martínez, Fernando Gago, Mariano Herrón, Miguel Russo y Claudio Úbeda pasaron por el banco. Con ese recambio constante el club vivió una de sus rachas más negativas: no gana un título desde la Supercopa Argentina 2022, disputada en marzo de 2023, ocho meses antes de la final en Brasil.
Aquel proyecto que asomaba como trampolín internacional hoy quedó como un recuerdo lejano. La final en el Maracanã fue un punto de inflexión: marcó una ambición que no pudo consolidarse y dejó un plantel profundamente transformado. Boca busca reconstruirse entre salidas, negociaciones y la urgencia de convertir ventas en refuerzos con sentido futbolístico.