Desde Buenos Aires: cómo Porto se quedó con una joya que también quería el Atlético
El mercado juvenil europeo suele seguirse con lupa incluso en Sudamérica. En este caso, la historia de Oskar Pietuszewski —una de las perlas del fútbol polaco— tuvo un desenlace que implicó pujas, estratégicas observaciones y una decisión final que terminó favoreciendo al FC Porto, un club conocido por pulir talentos jóvenes.
Interés de los españoles y la oferta preparada
Según su agente, Mariusz Piekarski, clubes como el Atlético de Madrid y el Real Betis mostraron un interés real en el extremo izquierdo del Jagiellonia Białystok. De hecho, el Atlético llegó a tener todo listo para presentar una propuesta formal si las negociaciones con el Porto no prosperaban.
- El Atlético y el Betis mantuvieron conversaciones y, según Piekarski, “los españoles lucharon hasta el final”.
- Si las charlas con el Porto hubieran fracasado, el Atlético tenía previsto presentar una oferta oficial al Jagiellonia el lunes 5 de enero.
- Ambos clubes españoles estaban dispuestos a dejar a Pietuszewski en Białystok hasta el final de la temporada, una muestra de respeto hacia el Jagiellonia.
Por qué el Porto fue el destino elegido
El agente describe una estrategia deliberada: en septiembre se inició el contacto con el Porto porque, según su lectura, Portugal ofrecía el mejor entorno para el desarrollo del jugador. Desde entonces el club luso siguió a Pietuszewski de cerca y aceleró las gestiones en diciembre.
- El Porto observó detenidamente al futbolista durante los partidos y recopiló información exhaustiva sobre su trayectoria y potencial.
- En ese proceso también miraron a otros jóvenes destacados, como Jakub Kiwior y Jan Bednarek, como referencias para evaluar el nivel necesario.
- Se descartaron de entrada mercados como Inglaterra, Alemania e Italia para no arriesgar demasiado el proyecto de formación del jugador.
La decisión del Jagiellonia y el cierre del traspaso
El director deportivo del Jagiellonia, Łukasz Masłowski, tuvo un papel clave: valoró no solo la cifra sino el contexto ideal para la progresión de Oskar, consultando además la opinión del propio jugador. Piekarski subraya que, aunque el Jagiellonia podría haber obtenido más dinero con Atletico o Betis, eligió el camino “con humanidad”.
El traspaso se cerró por un montante total de 10 millones de euros, que incluye primas y un 10 % de los beneficios de cualquier venta futura. Así, Porto suma otra operación pensando en la revalorización de talentos, mientras que Atlético y Betis se quedan con la sensación de haberlo intentado hasta el final.