Arnau Martínez, el termómetro que sostiene al Girona

En Montilivi ya no hay dudas: Arnau Martínez se ha convertido en la pieza que mide el pulso del Girona. No por un partido sobresaliente ni por un gesto aislado, sino por una sucesión de actuaciones que lo han elevado a la categoría de imprescindible. Cuando el conjunto rojiblanco necesitó referentes, fue él quien dio un paso adelante, y lo hizo desde donde hizo falta.

Un liderazgo forjado desde la acción

A sus 22 años, Arnau asumió en uno de los momentos más delicados del curso la función de pivote con una naturalidad sorprendente. Su lectura del juego, la inteligencia táctica y el equilibrio que aporta al equipo permitieron al Girona sostenerse en los tramos donde había que templar el ritmo y acelerar cuando tocaba atacar. Robó balones, ordenó a sus compañeros y mantuvo el pulso del encuentro en todo momento: no es casualidad que volviera a ser el jugador que más corrió del bando catalán.

Su liderazgo no es estridente. El brazalete, más que un peso, le queda como una extensión: su influencia nace del ejemplo, de la fiabilidad y de una entrega constante. Compite con el cuerpo y con la cabeza, transmite energía y contagia constancia dentro del vestuario. Esa “alma” de la que Míchel habla después de las victorias tiene en Arnau un nombre propio, y sus compañeros lo reconocen.

De la factoría del club a sostén en Primera

La relación entre Arnau y el Girona viene de lejos. Tras su primera renovación profesional, el 12 de enero de 2022, con apenas 18 años, dejó una premisa clara: su objetivo era jugar la temporada siguiente en Primera División. Lo cumplió. Aquella campaña terminó con el ascenso en Tenerife, una noche en la que fue uno de los goleadores y que marcó el comienzo de un vínculo especial con la afición.

Contrato, pretendientes y compromiso

Arnau termina su vínculo contractual con el Girona en 2027 y, desde hace tiempo, no le faltan pretendientes. Aun así, su relación con el club trasciende lo meramente contractual: hay una identidad compartida que conecta con Montilivi y explica por qué la hinchada lo idolatra. En un equipo que ha tenido que recomponerse emocionalmente, su figura emerge como ancla y punto de referencia.

Qué aporta al equipo

  • Equilibrio táctico: interpreta cuándo frenar y cuándo acelerar el juego.
  • Presencia física y mental: recupera balones y ordena a sus compañeros.
  • Compromiso constante: liderazgo basado en el ejemplo más que en las palabras.
  • Identidad de club: representa los valores que conectan con la afición de Montilivi.

El Girona compite mejor cuando Arnau marca el ritmo, cuando su energía organiza al equipo y cuando su entrega señala el camino. En la actualidad, más que jugar en Primera, lo sostiene.