Veinte años después: Banfield y el recuerdo imborrable de «Garrafa» Sánchez

Para quienes no lo vieron en vivo, alcanza con asomarse a videos en YouTube o TikTok para entender por qué José Luis «Garrafa» Sánchez quedó en la memoria colectiva. Zurdo, número 10 de los de antes, con una pegada y un manejo de pelota que invitaban al disfrute: un jugador que parecía jugar en la plaza del barrio, con talento natural más allá de la apariencia de atleta convencional.

Una zurda que seguía viviendo

Banfield lo recordó con un video emotivo y un mensaje que resume el sentimiento: «𝑮𝒂𝒓𝒓𝒂𝒇𝒂 𝒆𝒕𝒆𝒓𝒏𝒐 🔟♾ A 20 años de su adiós, la zurda de José Luis Sánchez sigue presente en cada recuerdo 🪄 Siempre en nuestros corazones 💚», escribió el club en sus redes. El enganche fue acogido por el Taladro entre 2000 y 2005, y su sello quedó claro en momentos claves del club.

Trayectoria y momentos destacados

  • Debutó en Deportivo Laferrere y acabaría volviendo a ese club que lo vio nacer futbolísticamente.
  • Pasó por El Porvenir y por Bella Vista de Uruguay antes de consolidarse en Banfield.
  • Pieza clave en el ascenso de 2001; luego aportó su magia en Primera división y llegó a jugar la Copa Libertadores 2005 con el Taladro.

La anécdota con Boca y su pasión por las motos

Hubo interés de Boca, en la etapa de Carlos Bilardo, pero la relación con las motos marcó una paradoja en su carrera. Tal como recordó el propio Sánchez: «Resulta que yo iba en moto a las prácticas. En ese momento, Boca se entrenaba en Ezeiza, y yo desde Laferrere no tenía otra forma de llegar que no fuese en mi moto (una CBR 600). Como me habían advertido que podía no caer bien lo de la moto, yo llegaba muy temprano, antes que todos los demás, y la dejaba escondida. Un día se me hizo tarde, y en el camino me crucé con Bilardo y Pumpido…», relató el zurdo sobre la posibilidad de firmar para el Xeneize.

Un final trágico y un legado que perdura

La vida, con sus ironías, le jugó una mala pasada: un accidente en moto apagó su carrera y su vida cuando apenas tenía 31 años. A dos décadas de su partida, Garrafa sigue presente en la memoria de los hinchas y en cada compás de juego que recuerda a los diez creativos de antaño. Banfield lo homenajea, y las imágenes y relatos siguen manteniendo viva la magia de su zurda.