Tic tac: Romaña, entre el silencio y la decisión
El reloj corre y la historia de Jhohan Romaña entró en su tramo más caliente. River acelera por el defensor, San Lorenzo necesita recaudar y el propio jugador ve con buenos ojos una salida de un club que atraviesa una crisis profunda. Con intereses que se alinean y negociaciones en marcha, en Núñez perciben que llegó el momento de avanzar para quedarse con el colombiano en este mercado.
Un mensaje que habló por él
En medio de las definiciones, Romaña optó por “hablar sin hablar”. En una historia de Instagram publicó: “Ten la madurez de saber que el silencio es más poderoso que tener la última palabra”. La frase, sugerente y abierta a lecturas, apareció justamente cuando su nombre gana terreno en el radar millonario y las charlas comienzan a tomar temperatura. Minutos después, el zaguero subió una foto con la camiseta de San Lorenzo, clara señal de que, pese al interés y las tratativas, su cabeza sigue puesta en el día a día con el Ciclón y en la pretemporada con el club.
¿Cómo está la negociación?
Los números ya están sobre la mesa y la oferta de River es concreta. El club de Núñez propuso comprar el 50% de la ficha de Romaña por u$s 2,5 millones, con una opción por la otra mitad por el mismo monto. Además, prometieron estirarse u$s 100.000 más en cada caso si la operación se cerraba, e incluyeron una salvedad: si esa segunda opción no se ejecuta dentro de los próximos tres años, habría una penalidad de u$s 1 millón.
- Propuesta de River: 50% por u$s 2,5 millones.
- Opción por la otra mitad: mismo monto, con +u$s 100.000 potenciales.
- Cláusula: penalidad de u$s 1 millón si la opción no se concreta en tres años.
En la CD transitoria de San Lorenzo están evaluando bajar su pretensión inicial —pidieron u$s 5 millones por el 80%— y aceptar una salida que asome como salomónica: permitiría a San Lorenzo obtener liquidez urgente para levantar inhibiciones y a Romaña, cuyo contrato vence a fin de año, encontrar la estabilidad que no le ofrecen renovar en Boedo.
Presiones que empujan la operación
Varios factores empujan hacia una venta. Primero, la apremiante necesidad de cash en San Lorenzo. Segundo, la negativa del propio futbolista a renovarle el vínculo si no hay una transferencia. Tercero, la existencia de un único ofrecimiento oficial y concreto en manos del club: la propuesta de River y, como alternativa a considerar, la oferta del Atlanta United por Elías Báez.
Además, aparece la presión de un grupo inversor que lo acercó a Boedo y que reclama el cumplimiento de la promesa de cobrar la mitad de lo que ingrese por una futura transferencia como forma de compensación. Esa exigencia añade impulso para que la operación se concrete cuanto antes.
Desde el Monumental
En el bunker millonario de San Martín de los Andes se muestran moderadamente optimistas: consideran que es la última ficha que van a mover por un jugador pedido por Marcelo Gallardo. El técnico y el cuerpo técnico creen que Romaña aportaría un complemento a la zaga actual: con 1,85 m y 85 kg, ofrece presencia aérea, roce en el mano a mano y firmeza para defender cerca del arco.
Di Carlo y el propio Gallardo entienden que las gestiones del vendedor reactivaron una opción que por un tiempo había quedado en un segundo plano, mientras se buscaban otras alternativas.
La postura de San Lorenzo
El presidente Sergio Costantino fue claro en TyC: “Que estemos ante una profunda crisis económica no implica que vayamos a regalar nuestro patrimonio”. Al mismo tiempo advirtió que el club no busca contar con futbolistas que no quieren quedarse en una institución “en la que el hilo está muy delgado” por un historial de promesas incumplidas. Esa lectura es la que subraya la negociación y explica la firmeza inicial de Boedo.
Qué queda por decidir
Romaña, de 27 años —Jhohan Sebastián Romaña Espitia—, se mostró dispuesto a ponerse a disposición de Gallardo cuanto antes; incluso la idea es que pueda sumarse a la pretemporada, posiblemente la próxima semana en Punta del Este, para comenzar a adaptarse a sus nuevos compañeros si la operación prospera.
El desenlace no está cerrado, pero las próximas horas serán clave para definir si el central, formado en Independiente Medellín y con pasos por Guaraní, Austin, Olimpia y especialmente San Lorenzo, cumple el sueño de ponerse la camiseta de River y conseguir la estabilidad deportiva y económica que le fue esquiva en su carrera.