Raíces que mandan: Furch regresa a su casa
Hay decisiones que se toman con la cabeza, y otras que sólo el corazón entiende. Julio César Furch eligió la segunda. A los 36 años, el delantero pampeano decidió volver al lugar donde todo comenzó: el Club Social y Deportivo Winifreda, una localidad de apenas 3.000 habitantes que recupera la ilusión gracias a su retorno.
El regreso a Winifreda
Tras cerrar su paso por Banfield —donde disputó siete partidos sin poder convertir— y con el futuro asomando hacia un posible retiro, Furch prefirió patear el tablero. La chance de colgar los botines nunca terminó de convencerlo, y la idea de volver a su tierra siguió latente hasta que llegó el llamado definitivo: volver para devolverle al club lo que le dio en su infancia.
El “Emperador” jugará en 2026 el Torneo Oficial de la Liga Cultural de Fútbol vistiendo la camiseta del primer equipo. El anuncio, largamente esperado por los hinchas, dejó a muchos sorprendidos y a otros emocionados: Furch no ocultó su alegría por “volver a casa”, reencontrarse con su gente, sus colores y esa esencia que permanece pese a los años y las distancias.
La carrera de un goleador
La trayectoria de Julio Furch es la de un delantero que se forjó con goles y perseverancia. Su recorrido empezó en las categorías infantiles, donde jugó hasta 1999; con apenas 10 años dio el salto a Deportivo Mac Allister, aunque su vínculo con Winifreda nunca se rompió y cinco años más tarde regresó al club de su pueblo.
- Debutó profesionalmente en Olimpo.
- Pasó por San Lorenzo, Arsenal y Belgrano en el fútbol argentino.
- Se abrió camino en México vistiendo las camisetas de Tiburones Rojos, Atlas y, especialmente, Santos Laguna, donde dejó una marca: 69 goles en 163 partidos, cifras que lo consolidaron como referente.
- Su recorrido también incluyó Brasil, en el Santos brasileño, donde vivió el duro episodio del descenso a la Serie B y luego fue protagonista del regreso a Primera, aportando goles clave en la campaña de ascenso.
- Este año volvió al país con la camiseta de Banfield, aunque el rendimiento no fue el esperado y los goles no aparecieron.
En definitiva: la carrera de Furch es la de un goleador que recorrió países, superó etapas difíciles y hoy cierra el círculo volviendo al lugar que lo vio nacer futbolísticamente.
El sueño de la Bombonera
El vínculo de Furch con Boca Juniors no es nuevo en los rumores. Tras salir campeón en México con Atlas, el delantero alimentó su deseo de volver a Argentina para vestir la camiseta xeneize. “De chiquito soy de Boca y me encantaría jugar ahí. Es el club más grande de Argentina”, llegó a decir, y añadió: “Siempre está el deseo de jugar en el club de tus amores”.
Más allá de esas declaraciones y de algún sondeo, la historia con Boca nunca pasó de especulación y anhelo, mientras que la realidad inmediata lo trae de regreso a Winifreda para la temporada 2026.