Vinicius volvió a mostrar su mejor versión, pero no alcanzó

En el Clásico se vio al Vinicius que todos esperaban ver: concentrado en el juego, fino en lo técnico y decisivo en la acción que igualó el partido. Sin embargo, ese regreso a su mejor versión no alcanzó para que su equipo se llevara el título en una final más de Arabia que apenas deja huella.

Dos caras del mismo jugador

  • Está el Vinicius que juega al fútbol: define, desborda y aporta al equipo.
  • Y está el Vinicius que se dispersa: discute con árbitros, con su entrenador, protesta y acumula errores.

En los últimos encuentros predominaba la segunda cara: una racha negativa que incluyó 16 partidos sin convertir. Ayer, por suerte para él y para su público, el 7 decidió aparecer en la versión positiva.

El gol que sorprendió a todos

El tanto del 1-1 nació casi de forma improvisada: tomó el balón desde la línea divisoria, encaró a Koundé y fue hilvanando la jugada sorteando piernas hasta plantarse frente a Joan García y definir. Fue una secuencia de esas que todo chico sueña ejecutar alguna vez, y además en un Clásico.

La jugada, por su belleza y espontaneidad, generó asombro: nadie —probablemente ni el propio autor— imaginó que terminaría en gol cuando empezó la carrera. Fue, sin dudas, la mejor intervención de Vinicius en el partido.

Una final con poca memoria, pero con su regreso

El problema es que estas finales en Arabia se repiten tanto que les cuesta quedar en la memoria colectiva; muchas se confunden entre sí. Aun así, esta edición podrá recordarse, al menos por un tiempo, como la final del regreso de Vinicius: el más destacado dentro de su equipo y de los 22 en cancha, con la salvedad de Raphinha, con quien, según lo visto, formará pareja durante el próximo Mundial bajo las órdenes de Ancelotti.

Lo que falta

Volver a encontrarse a sí mismo y jugar bien es un paso positivo, pero resulta insuficiente para un conjunto que aún depende en exceso de los goles de Mbappé y de las intervenciones de Courtois. El equipo necesita más regularidad y variantes.

Y cuando el partido entró en su tramo decisivo, Vinicius se retiró del campo por decisión propia —así lo confirmó Xabi en conferencia de prensa— dejando su obra inconclusa. Fue una actuación valiosa pero, en términos colectivos, quedó corta frente a la exigencia de un título.