El golpe definitivo en el descuento
Un penalti en los instantes finales, transformado por Marcos Alonso tras un pisotón de Oso sobre Moriba, desató la euforia del Celta y certificó otra noche negra para el Sevilla. El equipo de Matías Almeyda cierra la segunda vuelta con el piloto de alarma encendido: a tres puntos del descenso y con tres derrotas consecutivas.
Un Celta compacto y peligroso fuera de casa
El conjunto de Claudio Giráldez, que volvió a ganar en el estadio donde debutó con triunfo, fue quien marcó la iniciativa desde los primeros compases. Los gallegos supieron aprovechar los espacios que dejaba un Sevilla desordenado y, sobre todo, maximizaron sus llegadas al área contraria, poniendo en aprietos a un Vlachodimos que, con varias intervenciones decisivas, retrasó lo inevitable.
- El Celta fue el equipo que más peligro generó en la primera mitad.
- Las transiciones rápidas y las pérdidas locales convirtieron saques de esquina favorables en ocasiones en contra.
- Bryan Zaragoza rozó el 0-1 a los quince minutos al plantarse solo ante Vlachodimos.
Un Sevilla sin argumentos
El equipo andaluz nunca encontró comodidad en el partido. Sólo las subidas del joven Oso dieron destellos de brillantez, pero faltó un rematador que traduzca esas internadas en gol. Aspas tuvo su oportunidad en una contra, y hasta el lateral Javi Rodríguez llegó a rematar dentro del área pero lo hizo de manera floja, a escasos metros del arquero.
Los cambios y la recaída
En el segundo tiempo, Almeyda buscó profundidad con la entrada de Alexis y Vargas, pero el suizo —que no jugaba desde noviembre por una lesión— sólo aguantó cinco minutos en el campo tras sufrir una recaída. Con el equipo local cada vez más replegado, el Celta dominó las últimas fases y generó las más claras, incluido un doble salvador de Vlachodimos a un disparo de Swedberg y al posterior rechazo de Moriba.
El desenlace y el malestar en el Sánchez Pizjuán
La acción que definió la noche llegó en el cierre: un pisotón de Oso en una jugada puntual derivó en penalti que Marcos Alonso convirtió, dejando al Sevilla sin puntos y a la afición colmando el estadio de reproches. El ambiente terminó en una gran bronca, con cánticos reclamando la dimisión de la directiva, mientras el Celta se acerca a posiciones europeas y demuestra por qué es uno de los equipos más fiables fuera de casa.