Caos en el gran derbi del Maresme: suspensión y peleas en el Municipal
Lo que debía ser una jornada histórica para el fútbol local terminó en descontrol. El esperado derbi entre Club Deportiu Masnou y Masnou Atlètic fue suspendido en el minuto 87 tras una serie de agresiones entre miembros de ambos equipos y la invasión de hinchas al terreno de juego. Era la primera vez que ambos clubes se enfrentaban en partido oficial y el Municipal registró una entrada que no se veía desde hace décadas.
Un contexto enrarecido por la posible fusión
Dos semanas atrás se hizo público un principio de acuerdo para fusionar las dos entidades al cierre de la temporada, sujeto a la aprobación de los socios. Ese anuncio tensó el ambiente, sobre todo por la oposición de un sector de socios del CD Masnou. La situación se agravó en redes sociales con la aparición de seguidores autodenominados ultras que, según testimonios, estuvieron provocando e insultando a rivales antes y durante el encuentro.
El partido, la celebración y la suspensión
El clima en el estadio era eléctrico y el árbitro, que acudió acompañado por asistentes a petición del Atlètic, ya había interrumpido el juego en un par de ocasiones por la tensión dentro y fuera del césped. Cuando Gerard Álvarez marcó el 2-3 —gol que reflejaba el marcador en el momento de la suspensión— los jugadores visitantes celebraron ante ese sector del público, lo que terminó por encender los ánimos.
Minutos después, la situación derivó en una monumental pelea que se viralizó en pocas horas y obligó a cortar el partido en el 87′. Lo que debía ser una fiesta del fútbol masnouense se transformó en un episodio lamentable para ambos clubes y para la afición.
Reacciones oficiales
- Ambos clubs emitieron comunicados públicos condenando los hechos.
- El Masnou Atlètic, además, denunció falta de control en los accesos y fallas en la contención del público.
- Queda por verse qué medidas disciplinarias tomarán las autoridades deportivas frente a los altercados.
En definitiva, una jornada histórica empañada por la violencia: el debate sobre la fusión y la presencia de grupos radicalizados sacaron a la luz lo peor en un día que, en condiciones normales, debía haber servido para celebrar el fútbol local.