En Arabia Saudí, Yuste analiza el contexto previo al Clásico-final
Desde el King Abdullah Stadium, escenario de la final de la Supercopa de España en Arabia Saudí, Rafa Yuste, vicepresidente del FC Barcelona, repasó la actualidad blaugrana antes del duelo decisivo frente al Real Madrid. El dirigente aportó detalles institucionales y deportivos en la previa más caliente del calendario.
Saludo entre presidentes y realidad institucional
Yuste confirmó que se produjo «un saludo cordial y respetuoso» entre Joan Laporta y Florentino Pérez, aunque subrayó que eso no cambia la situación de fondo: «Sí, ha habido saludo, pero las relaciones están rotas». La frase sintetiza la tensa convivencia entre ambos clubes incluso en actos públicos.
La magnitud del partido
Sobre el choque en sí, el vicepresidente no escatimó en énfasis: «Es el partido más apasionante del fútbol. Un Clásico con el añadido de una final. Hay un 50% para cada equipo».
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Mensaje de prudencia y ambición: «Respeto al rival, salir con humildad. Hicimos una gran semifinal, pero hoy hay que ganar. Los jugadores están muy motivados».
Decisiones de alineación y referencias a los atacantes
Cuestionado por el once inicial y la presencia de Robert Lewandowski por delante de Ferran Torres, Yuste defendió la gestión del técnico y la rotación: «Cada jugador puede tener su momento. Robert lo hará bien».
Ante la ausencia de Kylian Mbappé en la alineación titular del Madrid, el dirigente no relajó el discurso: «El Madrid, salga quien salga, va a intentar ganar. Nosotros tenemos que dar un punto más si queremos llevarnos el título».
Se mantiene al margen de debates ajenos
Al ser consultado sobre la situación del banquillo madridista y las críticas a Xabi Alonso, Yuste prefirió no entrar en polémicas: «No voy a opinar. Respeto el cargo de entrenador, es lo más complicado. Eso compete al Real Madrid».
Un llamado a la afición y buenos deseos
Para cerrar, el vicepresidente lanzó un mensaje claro a la hinchada desplazada a Arabia Saudí: agradeció el apoyo de los culés y apeló a «esfuerzo, humildad y trabajo para intentar ganar esta final». Además, deseó «un feliz año para todo el mundo», completando una intervención en la que convergieron institucionalidad, fútbol y convocatoria emocional.