Nigeria se prepara para una semifinal intensa en Rabat
El seleccionador de Nigeria, el maliense Éric Chelle, alimentó la expectativa previa al cruce con Marruecos en la semifinal de la Copa Africana de Naciones con una mezcla de humor y cautela. El encuentro, que enfrentará a las Súper Águilas con los Leones del Atlas en Rabat este miércoles, promete ser una de las definiciones más atractivas de la edición.
Contexto del duelo
Chelle no ocultó su respeto por el rival: calificó a Marruecos como uno de los grandes candidatos del torneo, pero insistió en que Nigeria acudirá con un «plan de juego adaptado» para intentar neutralizar a los anfitriones. «Será una verdadera prueba para Nigeria enfrentar a una selección tan sólida como Marruecos», señaló en declaraciones recogidas por medios locales.
La broma del técnico nigeriano sobre los penales
Consultado sobre el traspié nigeriano en la fase de clasificación al último Mundial y sobre cómo afrontaría una hipotética tanda de penales, Chelle tiró del sentido del humor. «Todos los entrenadores pueden decir que han ensayado las tandas de penaltis, pero yo le voy a decir que, en un caso así, también iré a la mezquita a rezar mis oraciones», bromeó el técnico maliense.
La voz de Marruecos
Desde el otro banco, Walid Regragui subrayó la importancia del choque y la percepción que tiene su equipo del partido: lo vive «como una final adelantada». El entrenador marroquí destacó además el nivel de la fase final: «El último cuadrado de esta edición de la CAN es el más competitivo, con Balones de Oro africanos que se enfrentarán entre sí; es la mejor imagen que podemos ofrecer del fútbol africano», afirmó.
Entradas y mercado paralelo
- Las localidades para el partido figuran agotadas en la web oficial.
- En portales de reventa se ofrecen pases por precios que van desde los 280 euros hasta los 2.500 euros por un palco.
- Estas cifras contrastan con la realidad económica local: en Marruecos el salario mínimo no alcanza los 350 euros mensuales, lo que sitúa las entradas fuera del alcance de buena parte de la población.
Con ambos técnicos jugando sus cartas —entre la ironía y la seriedad—, la semifinal en Rabat se plantea como un examen para las aspiraciones tanto de Nigeria como de Marruecos y como una muestra del nivel que viene mostrando el fútbol africano en esta Copa.