Claudio Giráldez y un recuerdo que no se borra
Claudio Giráldez, entrenador del Celta, reconoció este domingo que el estadio Ramón Sánchez Pizjuán será siempre un lugar «especial» para él. Allí debutó al frente del primer equipo y lo hizo con una victoria ante el Sevilla, un arranque que quedó grabado en su memoria.
Sánchez Pizjuán, el escenario del debut
«Era difícil imaginar que todo fuese tan bien como fue en estos casi dos años», confesó Giráldez en rueda de prensa. Para el técnico, aquel partido en el Sánchez Pizjuán no fue un encuentro más: fue el punto de partida de una etapa que superó cualquier expectativa.
Evolución personal y profesional
El entrenador aseguró sentirse esencialmente «la misma persona» que cuando dirigía al filial celeste, aunque admitió que ha intentado «evolucionar» como técnico. Esa búsqueda de crecimiento, dijo, forma parte de su vida tanto en lo personal como en lo profesional.
Ambición y exigencia día a día
Giráldez destacó también el trabajo colectivo y la ambición del vestuario: «Estamos cumpliendo un sueño, todo marcha muy bien. Todos estamos trabajando muy fuerte para que las cosas vayan bien».
- Los resultados obtenidos superaron lo esperado, reconoció el entrenador.
- A pesar de ello, la exigencia cotidiana permanece máxima, porque el objetivo es seguir mejorando.