Cambio de chip: de Supercopa a Copa

Al Athletic le toca pasar la página. Lo que fue una noche en Arabia Saudí —con la resonancia de la Supercopa— debe quedar atrás para afrontar una eliminatoria de Copa con otra mentalidad: la exigencia sube y un traspié puede quedar en el recuerdo como algo serio, incluso histórico.

La preparación y el respeto

Respeto total para Kuko Ziganda, su cuerpo técnico y la afición rojiblanca; pero la tropa de Valverde tiene que salir a imponer su criterio desde el primer minuto para no pasar sobresaltos. Esta es una noche para leones, no para conformistas: imponer el ritmo y no regalar ocasiones.

Dudas, certezas y un vestuario en tensión

En Bilbao hay más interrogantes que certezas, tanto dentro como fuera del campo, antes de que el balón empiece a rodar. El equipo ya no se parece del todo al de años anteriores, aunque el entrenador sigue siendo el mismo y las modificaciones en la plantilla no han sido tantas.

  • La versión de Yeddah parece no tener continuidad: lo visto allí no puede ser la carta de presentación.
  • Kuko, conocido por su tono directo, volverá a meter pelea: su pasado como delantero sirve para entender la intensidad que exigirá a sus jugadores.
  • El técnico adelantó que apostará por algunos menos habituales en el once titular, una señal de que quiere rotar sin perder ambición.

Objetivos: más que un partido

Fuera de los puestos europeos y con el pase a la próxima Champions cada vez más complicado, la Copa asume un valor distinto: no es sólo la ilusión de siempre, es la vía para sostener la temporada. Por eso resulta imprescindible que el equipo no se crea superior a nadie y mantenga esa raza combativa que siempre lo identificó.

Conclusión

El escenario está claro: seguir adelante en la Copa exige concentración, oficio y respeto por el rival. Si se subestima la eliminatoria, la caída será más dura —como todos saben— y el impacto repercutirá en lo que queda de curso.