Alban Lafont: entre pasaportes, polémicas y una prueba decisiva en la Copa Africana
En el fútbol contemporáneo las identidades suelen ramificarse y cruzarse con la intensidad de un contragolpe. El caso de Alban Lafont —arquero nacido en Uagadugú y formado bajo el ala de la élite política de Burkina Faso— se transformó en pocas semanas de trámite FIFA a conflicto ciudadano en África occidental. Su posible presencia en el arco de Costa de Marfil, rival histórico y vecino, encendió una disputa que va mucho más allá de lo deportivo.
La decisión que dividió un vestuario
La convocatoria de Lafont para el duelo de octavos de final de la Copa Africana provocó una reacción inmediata dentro del propio plantel marfileño. “Es de Burkina Faso, pero eligió Costa de Marfil. No es marfileño, pero tiene el pasaporte”, lanzó Nicolas Pépé —uno de los referentes actuales de la selección marfileña— y fue desafectado de la convocatoria tras esas declaraciones.
Un origen complejo: pasaportes y vínculos
- Nacimiento: Uagadugú (Burkina Faso).
- Vínculos familiares: nacionalidad marfileña por parte de su abuela materna.
- Residencia en Europa: obtuvo la nacionalidad francesa tras crecer en Francia durante su niñez y adolescencia.
- Selección francesa: convocado una sola vez por Francia, sin debutar, en septiembre de 2022.
- Club: arquero del Panathinaikos.
Antes de decidirse por Costa de Marfil, Burkina Faso lo había buscado con insistencia; incluso circuló una imagen suya con la camiseta de Los Potros. La elección final, en cambio, sorprendió tanto a hinchas como al propio entrenador de Burkina, Brama Traoré, que admitió: “No sé qué causó la ruptura de las negociaciones. La directiva quiere que cada jugador que se una al equipo esté aquí para representar a la bandera, no para obtener beneficios personales. Le deseo todo lo mejor. No podemos obligar a nadie a hacer lo que no quiere”.
Contexto político que complica el duelo
La tensión no es sólo deportiva. En abril de 2025, el gobierno militar de Burkina Faso acusó a Costa de Marfil de coordinar un intento de golpe de Estado con el objetivo de asaltar la presidencia en Uagadugú. Ese trasfondo contribuye a que la presencia de Lafont en el elenco marfileño sea leída por muchos como un gesto con carga simbólica.
La oportunidad deportiva y los criterios de elección
En los últimos años, varios futbolistas optaron por representar selecciones africanas apelando a la nacionalidad de sus ancestros, frente a la falta de oportunidades en los combinados europeos. Lafont siguió ese camino después de vestir las camisetas juveniles francesas en mundiales juveniles y no encontrar continuidad en la absoluta. Una razón clave detrás de su decisión por Costa de Marfil es deportiva: los elefantes ya están clasificados para el Mundial 2026 —compartirán grupo con Alemania y Ecuador—, algo que Burkina Faso difícilmente alcance a corto plazo.
Reacción pública: de la prensa a las redes
Las palabras de Pépé encontraron eco en redes y medios. “¿Un jugador que elige la selección francesa y luego la africana? Si un jugador hace eso y yo soy el entrenador o el presidente de la federación, le digo que no directamente. Eso significa, por ejemplo, que Costa de Marfil es tu segunda opción”, cuestionó el delantero.
En Facebook, X y foros de hinchas marfileños se potenció el reclamo por “sentido de pertenencia”: ¿puede alguien que esperó hasta los 26 años a un llamado de Francia sentir la misma pasión que quien eligió la camiseta naranja desde el comienzo? La prensa local, reflejada por portales como Sport News Africa, acusó que Lafont eligió a Costa de Marfil por “descarte”, después de haber sido el “niño mimado” de Francia. Los seguidores piden “entrega absoluta” y rechazan lo que perciben como una decisión de conveniencia.
El minuto decisivo
El martes, bajo los tres palos y frente a los ojos de su tierra natal, Lafont tendrá la oportunidad de validar su elección. Aunque el técnico marfileño Emerse Faé apunta a Yahia Fofana como titular, la buena temporada del arquero en el Panathinaikos podría abrirle la puerta para disputar la titularidad y torcer el rumbo de la discusión.
Desde la mirada de un cronista argentino, este episodio expone cómo el fútbol moderno mezcla decisiones personales, aspiraciones deportivas y heridas políticas: una mezcla que, cuando explota, transforma un partido en una pulseada de identidades.