Una noche para el olvido en el Estádio da Luz

Benfica sufrió una derrota dura y quedó fuera de la Taça de la Liga de Portugal: Sporting Braga se impuso 3-1 en las semifinales y dejó al conjunto de José Mourinho sin uno de los objetivos del semestre. El partido, además de la eliminación, dejó interrogantes tácticos, errores colectivos y un ambiente cargado dentro y fuera del campo.

Cómo se resolvió el partido

El Braga golpeó rápido y a los 19 minutos ya mandaba 2-0 con goles de Pau Víctor y Rodrigo Zalazar, este último tras aprovechar una salida defensiva mal resuelta. En el segundo tiempo, Vangelis Pavlidis descontó de penal y pareció encender una mínima esperanza para Benfica, pero a diez minutos del final Gustaf Lagerbielke estampó el 3-1 definitivo que clasificó al Braga a la final, donde enfrentará a Vitória Guimarães (verdugo de Sporting Lisboa en la otra semifinal).

  • Goles: Pau Víctor, Rodrigo Zalazar, Vangelis Pavlidis (penal), Gustaf Lagerbielke.
  • Resultado final: Sporting Braga 3 – Benfica 1.
  • Consecuencia: Braga avanza a la final de la Taça de la Liga.

La crítica de Mourinho: tajante y directa

Fiel a su estilo, Mourinho no ocultó su enojo. Ante los micrófonos aseguró: “No puedo decir que el Braga mereciera ganar. Debo decir que el Benfica mereció perder”. Calificó el primer tiempo como “horrible en todos los sentidos” y desmenuzó una cadena de fallos que, para él, explican la eliminación.

El técnico fue preciso al describir el desarrollo del primer tramo del encuentro: “Desde el momento en que el árbitro João Pinheiro pitó un penal fuera del área, en lugar de una reacción positiva hubo nerviosismo, negatividad, una posesión pésima y pérdidas increíbles. Con tantos errores técnicos, parecía que había errores tácticos, algo que no ocurrió. Fue inaceptable bajo cualquier circunstancia”.

Castigo interno y gesto inusual

Mourinho también relató que, excepcionalmente, habló con el plantel en el vestuario: “No suelo hablar en el vestuario después de los partidos, pero hoy lo hice. Hablé en un tono crítico pero tranquilo. No hubo diálogo, fue un monólogo. Hubo actuaciones individuales absolutamente inaceptables, que se reflejaron en un rendimiento colectivo muy flojo”.

Además tomó una medida disciplinaria poco habitual: el plantel no regresó a sus casas tras la eliminación. “Quiero que los jugadores duerman tan bien como yo, es decir, que no duerman nada. Irán al centro de entrenamiento y dormirán allí. Espero que no puedan pegar un ojo, como yo”, dijo el técnico, una frase que rápidamente se difundió por Portugal y Europa.

La ira de los hinchas

La eliminación también se tradujo en protestas en las afueras del estadio. Un grupo de simpatizantes, molesto por la gestión dirigencial y por las obras que se realizan en el club, desplegó una pancarta cargada de ironía: “Después del hotel, hagan un burdel. A la mierda los títulos, lo que queremos hormigón”.

Impacto en la plantilla: la noche negra de Otamendi

La jornada fue especialmente negativa para Nicolás Otamendi. El defensor argentino tuvo un partido complicado y fue señalado por el segundo gol del Braga, cuando Rodrigo Zalazar lo superó con facilidad. Para colmo, el capitán fue expulsado sobre el final: amonestado desde los 11 minutos, protestó una decisión arbitral y vio la segunda tarjeta amarilla.

  • Expulsión de Otamendi: segunda amarilla sobre el final.
  • Consecuencia disciplinaria: se perderá el clásico ante Porto, correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Portugal, programado para el miércoles 14.
  • Impacto: baja sensible para Mourinho en un momento de cuestionamientos hacia su gestión.

Otros argentinos y el parte médico

En cuanto al resto de los sudamericanos del plantel, Gianluca Prestianni entró en el segundo tiempo y fue de los pocos en intentar cambiar la dinámica ofensiva de Benfica. Enzo Barrenechea, en tanto, no estuvo disponible por una lesión en el brazo izquierdo.

Balance y frase final

Con la eliminación consumada, Benfica se quedó sin uno de los objetivos del semestre y confirmó un inicio de año turbulento. Mourinho fue concluyente: “En la primera parte hicimos todo mal. Entramos para presionar y ganar, pero el equipo se derrumbó. Fue un colapso técnico, un desastre”.