El adiós de Rafinha: una carrera marcada por el talento y las lesiones

Rafinha ha anunciado su retirada a los 32 años en un emotivo vídeo publicado en Instagram. El futbolista, cuya trayectoria estuvo cargada de talento heredado y expectativas, reconoce ahora que su cuerpo ya no le permite competir al máximo nivel tras una larga rehabilitación de una grave lesión de rodilla.

Raíces, linaje y primeras expectativas

Nacido en una familia de fútbol, Rafinha es hijo de Mazinho, ganador de la Copa del Mundo, y hermano menor de Thiago Alcántara. Desde muy joven las comparaciones fueron constantes: la idea de que pudiera seguir una senda similar a la de su hermano nunca dejó de rondar su carrera. Centrocampista zurdo, con inteligencia y buen toque, parecía tener condiciones para prosperar en la élite.

Trayectoria en el Barcelona y los contratiempos

Debutó en el primer equipo del Barcelona en noviembre de 2011, un hito que abrió expectativas de un porvenir prolongado en el Camp Nou. Sin embargo, su vínculo de nueve años con el club quedó marcado por ausencias recurrentes. Antes de marcharse de forma definitiva al París Saint-Germain en octubre de 2020, había disputado solo 90 partidos con el primer equipo azulgrana.

  • Debut: noviembre de 2011.
  • Apariciones con el primer equipo del Barcelona: 90.
  • Salida definitiva al PSG: octubre de 2020.

Lesiones que condicionaron su carrera

La carrera de Rafinha fue interrumpida en repetidas ocasiones por problemas en la rodilla. El ciclo de lesiones se inició de forma notable en septiembre de 2015, con una lesión que lo mantuvo fuera por más de seis meses. A lo largo de su etapa en Cataluña sufrió varias dolencias serias: un problema de menisco y, más decisiva aún, una segunda rotura del ligamento cruzado en noviembre de 2018, que puso fin de facto a su paso por el club.

  • Primera gran lesión de rodilla: septiembre de 2015 (más de seis meses fuera).
  • Problema de menisco posterior.
  • Segunda rotura del ligamento cruzado: noviembre de 2018.

Momentos destacados

El pico deportivo de Rafinha llegó en la campaña 2014–15, cuando el Barcelona dirigido por Luis Enrique consiguió el histórico triplete. Aquel año disputó 36 partidos entre todas las competiciones y fue una pieza en la rotación del equipo campeón. Además, volvió para protagonizar uno de los episodios más recordados de la Europa blaugrana: fue titular en la remontada 6-1 contra el PSG en los octavos de final de la Liga de Campeones 2017.

Luis Enrique contó con él tanto en el Barcelona B como en su etapa posterior, e hizo de Rafinha un futbolista de confianza durante su cesión en el Celta. Fue bajo la dirección del técnico asturiano donde vivió su período más productivo.

Últimos años: préstamos, PSG y Al Arabi

Después de sucesivas cesiones al Inter y al Celta, en las que dejó destellos de su calidad, Rafinha buscó continuidad sin éxito debido a los problemas físicos. El traslado al PSG en 2020 prometía un reinicio, pero las lesiones lo siguieron; más tarde recaló en el club catarí Al Arabi, donde cursó su última participación oficial antes de la larga recuperación que terminó decantando su decisión.

El mensaje de despedida

En su vídeo de despedida Rafinha se mostró sereno y agradecido, explicando que la lesión sufrida hace “un poco más de un año” le impide volver a competir al más alto nivel. En sus propias palabras:

“Después de un tiempo fuera del campo y tras una larga recuperación, ha llegado el momento de hacer pública una decisión importante. He tomado la decisión de retirarme. Hace un poco más de un año, sufrí una lesión de rodilla que, desafortunadamente, me impide volver a competir al más alto nivel. Fue difícil aceptar que no podía continuar. Gracias a mi familia por siempre estar ahí, a todos por el amor y el apoyo. Gracias, fútbol, por hacerme quien soy. Adiós.”

Reacciones y legado

El Barcelona se sumó a los homenajes con un mensaje en X, agradeciendo a Rafinha por representar al club “con orgullo y compromiso” y deseándole lo mejor para el futuro. La imagen elegida por el club recordaba la campaña 2014–15: Rafinha sosteniendo el trofeo de La Liga, símbolo de aquel momento cumbre.

Más allá de las estadísticas, su carrera queda como la historia de un talento innegable que sufrió la dureza del fútbol profesional: momentos de brillo, decisiones valientes y, finalmente, la humildad de decir adiós cuando el cuerpo lo exige.