Carragher, Salah y un adiós que ya se escribe
Jamie Carragher ha vuelto a colocarse en el centro del debate sobre el futuro de Mohamed Salah en Liverpool. El que fue central de los Reds no ha ahorrado palabras en el pasado —llegó a calificar al atacante egipcio de «una desgracia» tras una entrevista posterior a un partido—, pero ahora matiza y proyecta un cierre emocional para la etapa del goleador en Anfield.
El contexto: cruces, timing y acusaciones
La polémica reciente no fue nueva. Carragher reprochó a Salah que, tras ciertos partidos, utilizara declaraciones en zona mixta —lo hizo cuatro veces en ocho años en Liverpool, según el propio exdefensor— que, a su juicio, habrían sido «coreografiadas» junto a su agente para presionar y sacar rédito personal. Recordó un episodio de hace 12 meses cuando, tras anotar el gol decisivo en Southampton mientras Liverpool lideraba la liga, Salah eligió ese momento para lanzar mensajes que el analista consideró una maniobra para forzar a la propiedad del club.
En aquella ocasión Carragher dijo: «Pensé que era una desgracia lo que hizo después del partido… No creo que lo fuera un arrebato emocional. Creo que está coreografiado con él y su agente para causar el máximo daño y fortalecer su propia posición». Añadió que los afectados —hinchas, cuerpo técnico y el propio club— se sintieron «en la cuneta» tras esos gestos.
Giro de postura y predicción sobre la salida
Sin embargo, el tono cambió recientemente. En su columna para The Telegraph, Carragher admitió que Salah es «uno de los grandes de todos los tiempos» del Liverpool y estimó que el delantero se marchará al final de la temporada.
Sobre las fechas concretas planteó la disyuntiva: «¿Seguirá Mohamed Salah en el Liverpool el 1 de febrero de 2026 o el 1 de septiembre de 2026? Sí, y no.» Argumentó que, dada la situación de lesiones del equipo tras la fractura de pierna de Alexander Isak, el club no puede permitirse perder a Salah en la ventana de enero.
También señaló que la llegada de la Copa Africana de Naciones —la pausa para la selección egipcia— sirvió como respiro después del altercado a principios de temporada, pero que los próximos meses podrían convertirse en «un largo adiós» para la estrella.
En tono casi nostálgico, Carragher concluyó: «La era actual del Liverpool siempre será sinónimo de Salah. Es uno de los grandes de todos los tiempos del Liverpool y de la Premier League, por lo que una despedida emocional en el último partido de esta temporada sería la despedida perfecta y coreografiada.»
Deseos y pronósticos para 2026
Además de opinar sobre Salah, Carragher se animó a compartir sus deseos futbolísticos para 2026, con un guiño y una navajita a la vez: una indirecta a Gary Neville y un saludo al Wigan Athletic, club en el que juega su hijo James.
- Que el Wigan Athletic suba de la League One al Championship.
- Que el Liverpool gane la Liga de Campeones.
- Que Gary Neville deje de predecir que el Manchester United terminará entre los cuatro primeros.
«Al menos dos de esos tres tienen una oportunidad de suceder», aseguró. Y, sobre la Premier, reiteró su confianza en el Arsenal: «Tienen la mejor plantilla, y todo está en su lugar para que terminen una espera de 22 años. Si lo logran, se construirá sobre la columna vertebral del equipo y los sólidos cimientos establecidos por su portero, los centrales y Declan Rice.»
¿Qué le espera al Liverpool?
Mientras tanto, Liverpool prepara su próximo encuentro contra Fulham con la mira en mantener la sexta o cuarta plaza en la tabla —la pelea por la Champions sigue siendo prioridad—. Los Reds están ahora a 15 puntos del líder Arsenal, por lo que clasificarse para la máxima competición continental podría convertirse en el objetivo principal del resto de la temporada.
El desenlace del affaire Salah, entre gestión de plantilla, mercado y afectos, promete ser uno de los grandes argumentos del fútbol inglés en los meses que vienen.