Jeddah: derrota dolorosa y un gesto que eclipsó la noche blanca
El viaje del Real Madrid a Jeddah terminó en una noche amarga: 3-2 a favor del Barcelona en la final de la Supercopa de España. Más allá del resultado, la imagen que dio la vuelta al mundo fue la de Arda Güler perdiendo el equilibrio tras lanzar una botella, un episodio que se convirtió en símbolo de la frustración merengue.
El partido en síntesis
- Raphinha fue la figura con un doblete.
- Robert Lewandowski aportó otro tanto para el Barcelona.
- Para el Madrid anotaron Vinicius Junior y el joven Gonzalo García.
- El Barcelona celebró así su 16º título de la Supercopa.
El encuentro se abrió entre errores defensivos y un cierre de la primera mitad caótico que marcó el rumbo. El gol decisivo de Raphinha nació de una jugada desafortunada —un disparo desviado que sorprendió a Thibaut Courtois— y rompió la resistencia blanca en los minutos finales.
El episodio de Arda Güler
Arda Güler, mediocampista de 20 años, entró al campo en el minuto 68 en lugar de Federico Valverde con la intención de cambiar la dinámica. Sin embargo, nunca logró imponer ritmo ni romper la defensa rival. Al final del partido, cuando el banquillo del Barcelona saltó al césped para celebrar, Güler fue captado junto al área técnica visiblemente enfadado.
En un gesto de desahogo, lanzó con fuerza una botella de agua con su bota izquierda, perdió el equilibrio y cayó de espaldas sobre el césped. Lo que buscaba ser un acto de furia se volvió un momento embarazoso y viral que dio la vuelta a las redes.
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Redes sociales y lectura del episodio
El clip se propagó rápidamente entre aficionados rivales que lo usaron como metáfora de la temporada del Madrid: deslices en momentos clave. La caída de Güler, con un tinte casi cómico, reflejó en buena medida la falta de compostura que se vio en los suplentes y en el equipo en general en la final.
Además, la situación se agudiza por la presencia de Kylian Mbappé: comenzó en el banco por un problema en la rodilla y, pese a su ingreso tardío, no pudo cambiar el partido. La responsabilidad recayó en futbolistas más jóvenes que no lograron dar el salto esperado.
Implicancias deportivas y presión interna
Esta derrota deja al Real Madrid con preguntas urgentes. Es la segunda final consecutiva de la Supercopa perdida ante el Barcelona, un dato que sin duda inquieta en la cúpula del Bernabéu. La fragilidad defensiva exhibida, junto a decisiones tácticas que algunos calificaron de desconcertantes, colocan más presión sobre Xabi Alonso.
Para Güler, el desafío inmediato será dejar atrás la vergüenza pública y reenfocarse en el rendimiento. La vida en el Madrid se vive bajo un microscopio: los tropiezos virales se olvidan si las actuaciones en la cancha acompañan.
Mirando hacia adelante
Con la liga ya en marcha y el club a cuatro puntos del Barcelona en la tabla, el margen de error se reduce. La temporada entra en su fase decisiva y tanto el técnico como los jugadores deberán ofrecer respuestas rápidas, tanto en lo táctico como en lo emocional.