Las bandas elevan a la Real Sociedad

En Pamplona, frente a Osasuna, la Real Sociedad volvió a mostrar que sus extremos son más que nombres: son el motor que le otorga amplitud, profundidad y verticalidad al juego. En un equipo con talento repartido por todo el campo, las bandas marcan la diferencia: condicionan el ritmo, permiten rotaciones y abren espacios para el resto.

El partido y la dupla inesperada

El duelo arrancó con una pareja inédita de salida: Zakharyan por la izquierda y Guedes por la derecha. Desde el primer minuto se advirtió una sintonía interesante entre dos perfiles distintos que, combinados, generaron constante peligro y le dieron otra dimensión al ataque txuri-urdin.

Roles y aportes individuales

Gonçalo Guedes asumió un rol eminentemente móvil. Buscó el hueco permanentemente, realizó desmarques desde fuera hacia dentro, apareció entre central y lateral y obligó a la defensa rival a replegarse. Su velocidad y capacidad para sorprender en las transiciones fueron decisivas para perforar el bloque de Osasuna.

Arsen Zakharyan, por su parte, cumplió un papel más posicional y de control. Atrajo marcas, condujo y se asoció con sus compañeros, generando espacios para terceros. Sus conducciones «dentro-fuera» y su lectura de juego ayudaron a mantener la posesión en zonas comprometidas y a encontrar líneas de pase tanto al centro como a la banda contraria.

Sustituciones y desarrollo del partido

En la segunda parte ingresaron los que, sobre el papel, son los habituales titulares: Barrenetxea y Kubo. El donostiarra se llevó todos los flashes con un golazo desde el centro del campo, mostró regates certeros y continuidad en el juego; el japonés, en cambio, tuvo menos protagonismo, tocó menos balones y estuvo algo más desconectado. Aun así, ambos ayudaron a mantener la fluidez ofensiva y la mordida del equipo.

Números que confirman la influencia de las bandas

  • Guedes: 60 minutos, 2 tiros, 1 a puerta y 1 gol.
  • Zakharyan: 60 minutos, 3 tiros (1 a puerta), 1 gran ocasión creada, 3 pases clave y 2 centros completados.
  • Barrenetxea: 27 toques en 30 minutos.
  • Kubo: 19 toques en 30 minutos.

La diferencia en toques y participación entre los relevos y los titulares evidencia cómo la Real explota sus extremos para dinamizar el juego sin perder profundidad ni capacidad de asociación.

Conclusión: las bandas como motor táctico

Que la Real pueda alternar perfiles (velocidad, sorpresa, control posicional) sin perder efectividad es una ventaja estratégica enorme. La variedad de estilos entre Guedes, Zakharyan, Barrenetxea y Kubo no debilita la propuesta; la enriquece, amplia las variantes y complica las marcas rivales.

Contra Osasuna quedó claro que el talento colectivo se potencia desde las bandas. La coordinación, la movilidad y la creatividad de estos cuatro extremos convierten a las alas en la pieza fundamental para que la Real funcione al máximo nivel.