El Liverpool vivió una noche complicada en París y dejó una estadística que habla por sí sola: frente al París Saint-Germain, Arne Slot y su equipo se quedaron sin capacidad ofensiva durante los 90 minutos y cayeron por 2-0 en la Champions League. El resultado coloca a los franceses a un paso de la semifinal, mientras que los “reds” llegan a la vuelta con la necesidad de reaccionar de manera urgente en Anfield.
PSG dio un paso decisivo rumbo a semifinales
El partido en el Parque de los Príncipes se inclinó pronto hacia el lado local. Désiré Doué y Kvicha Kvaratskhelia fueron los autores de los goles que marcaron el 2-0 final y dejaron a PSG con una ventaja cómoda de cara al desenlace de la eliminatoria.
Con este triunfo, el conjunto parisino toma impulso en su objetivo continental, mientras que Liverpool tendrá que remontar en el segundo encuentro, programado para el próximo martes en Anfield.
Mamardashvili sostuvo al Liverpool con varias intervenciones
Aunque el Liverpool no encontró el ritmo ofensivo, sí tuvo un aliado bajo palos: Giorgi Mamardashvili. El portero realizó varias atajadas precisas para mantener la eliminatoria con vida y evitar un marcador más abultado.
Ese “colchón” defensivo resultará clave para los visitantes, porque la vuelta en Anfield suele ser terreno propicio para las remontadas, pero solo si el equipo logra generar ocasiones reales.
La cifra que encendió alarmas: cero tiros a puerta
El dato más llamativo del choque no fue únicamente el 2-0, sino la falta de peligro en ataque. Liverpool terminó el partido sin registrar ni un solo tiro a puerta. En términos de rendimiento, el registro fue devastador: el valor de expected goals (xG) se quedó en 0.18, una cifra que refleja un volumen muy bajo de oportunidades claras.
En una eliminatoria de Champions, esa combinación —poca creación y ninguna finalización a portería— suele traducirse en dificultades para cambiar el guion, incluso cuando el rival no marca en cada llegada.
Un patrón que se repite: Atalanta y Arsenal
Esto no es un hecho aislado en el historial reciente del Liverpool en la Champions League. La última vez que el equipo se había quedado sin tiros a puerta en el torneo fue en 2020, cuando cayó 2-0 en Anfield ante Atalanta durante la fase de grupos.
Además, el problema de la falta de eficacia ofensiva se extendió a la Premier League el 8 de enero de 2026: Liverpool también terminó sin tiros a puerta en su empate 0-0 frente a Arsenal.
Con tres contextos distintos (Champions y Premier), el mensaje es claro: el equipo no solo atraviesa un tropiezo puntual, sino una dificultad recurrente para convertir la posesión o la iniciativa en remates.
La crisis se agrava tras el 4-0 en la FA Cup
La situación se volvió aún más delicada tras el golpe del fin de semana: Liverpool fue eliminado en los cuartos de final de la FA Cup después de caer 4-0 ante Manchester City.
Ese golpe, sumado a la derrota en París, incrementa la sensación de crisis deportiva y abre la puerta a un escenario que complica el plan de temporada. En este momento, el Liverpool podría terminar compitiendo únicamente en la Premier League, dependiendo de cómo evolucione el resto de objetivos.
El panorama en la liga: quinto lugar y a cinco puntos del cuarto
En la Premier League, Liverpool ocupa la quinta posición. Está a cinco puntos de Aston Villa, que marcha en cuarta plaza. En consecuencia, todavía existe margen para pelear por un lugar entre los cuatro primeros y, con ello, asegurar la clasificación a la Champions League del próximo ciclo.
Sin embargo, la presión aumenta: si el equipo no logra mejorar su producción ofensiva, el riesgo de quedarse fuera de la zona de acceso continental se vuelve real.
Qué necesita Liverpool para remontar en Anfield
De cara al próximo martes, la prioridad del Liverpool será recuperar la chispa ofensiva y convertir el apoyo de Anfield en un empuje que se traduzca en ocasiones. La profundidad del plantel, los ajustes tácticos de Arne Slot y la capacidad del equipo para generar remates a puerta serán determinantes.
En juego
- La remontada ante un PSG que llega con ventaja de 2-0.
- La credibilidad competitiva tras una noche sin tiros a puerta y un xG de 0.18.
- El objetivo continental, en un contexto donde la Premier también exige resultados.
- El sueño de “cuádruple”, que dependerá de encadenar victorias y corregir fallos de fondo.
Si Liverpool no logra dar un giro rápido, el escenario podría endurecerse hasta el punto de que el equipo termine peleando, no por conquistar títulos, sino por sostener su posición en el fútbol inglés. Y eso, para un club con aspiraciones máximas, es una perspectiva que hace apenas unos meses habría parecido impensable.
