La selección femenina de Estados Unidos volvió a sonreír en el inicio del “mes de rivales” frente a Japón: victoria 2-1 en el primer partido de tres encuentros programados en estas semanas. Y aunque Sophia Wilson regresó tras un largo periodo, el protagonismo fue para Rose Lavelle, que con su doblete de impacto (gol y asistencia) encendió el partido y marcó el rumbo desde muy temprano.
Top 7 casas de apuestas recomendadas en Argentina
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primeras apuestas.
Bono de registro para nuevas usuarias, disponible también en la sección de apuestas deportivas.
Bono para nuevas usuarias al abrir cuenta y cumplir los requisitos de la oferta.
Bono para nuevas usuarias con registro y saldo para apuestas deportivas.
Bono para nuevas usuarias en apuestas deportivas por primer depósito.
Estados Unidos afrontó el duelo con una alineación cargada de experiencia: ocho de las 11 titulares acumulan minutos en un Mundial y/o en Juegos Olímpicos con la camiseta de la selección. En ese contexto, Sophia Wilson tuvo el regreso largamente esperado. No jugaba desde los Juegos Olímpicos de París 2024, y este sábado volvió a arrancar como titular por primera vez desde que dio a luz a su hija, Gigi, en septiembre.
Sin embargo, el partido tomó otro tono cuando Rose Lavelle apareció: en su 100ª titularidad con la selección, abrió el marcador para las estadounidenses con un gol temprano en la primera parte. El tanto llegó tras una jugada que se inició por una falta y una oportunidad de tiro libre bien generada por el USWNT, que en esos instantes impuso condiciones.
El 2-0 llegó con una asistencia quirúrgica
Lavelle no se conformó con marcar. Con el partido todavía en fase de control estadounidense, amplió la ventaja con una asistencia que resultó decisiva: encontró a Lindsey Heaps en la parte alta del área, permitiéndole a la delantera capitalizar con precisión y estirar la diferencia. El 2-0 funcionó como sentencia psicológica, porque además de sumar en el marcador, Estados Unidos consolidó el guion del encuentro: presión ordenada, recuperación alta y circulación rápida para atacar por zonas.
Japón descontó, pero no alcanzó
Pese a la presión organizada de Japón, Estados Unidos supo sostener el resultado. El descuento nipón llegó en el minuto 62: un gol que se “coló” por detrás de la portera estadounidense Claudia Dicky. A partir de ahí, la visitante intensificó su búsqueda del empate, pero el USWNT cerró el partido con la ventaja parcial ya construida.
Un dato clave para entender el desenlace: Estados Unidos tuvo el 61% de la posesión. En enfrentamientos de este nivel, dominar el balón suele traducirse en más tiempo de control, menos contragolpes rivales y mayor capacidad para decidir cuándo acelerar o bajar el ritmo. Esa superioridad en la gestión fue determinante para que el equipo arrancara con triunfo en la primera cita del mes.
La actuación de cada jugador del USWNT
En PayPal Stadium, el equipo dejó señales claras de funcionamiento colectivo. Estas fueron las valoraciones por jugador:
- Claudia Dicky (6/10): No fue sometida a muchas pruebas, pero encajó un gol que se sintió evitable y la dejó algo “fuera de posición” en la jugada del 2-1.
- Naomi Girma (7/10): Buen rendimiento pese a tener menos trabajo defensivo del habitual. Estuvo firme junto a Kennedy Wesley y se notó solidez en la pareja central, un ajuste respecto a partidos anteriores.
- Kennedy Wesley (6/10): Se acomodó al ritmo del encuentro y colaboró para mantener una línea defensiva que sostuvo el ataque japonés.
- Emily Fox (7/10): Su velocidad por banda fue especialmente valiosa. Además, realizó una entrada crucial en la primera parte que evitó una transición peligrosa.
- Gisele Thompson (8/10): Muy efectiva en la presión y sólida en el trabajo sin balón. Su insistencia en incomodar a la primera línea de Japón ayudó a que Estados Unidos recuperara más arriba y, directamente, fue parte del contexto que permitió el segundo gol en la segunda mitad.
- Lindsey Heaps (8/10): Marcó su gol número 40 en su carrera. Fue una amenaza constante, especialmente por su ubicación más adelantada y su llegada como la última corredora para conectar casi cada envío.
- Sam Coffey (7/10): Se vio algo dispersa y no logró aprovechar todas sus oportunidades, aunque mostró buenas intenciones. Recibió menos balones de lo esperado y se le notó realizando el trabajo menos vistoso en los duelos 50/50.
- Rose Lavelle (9/10): En su 100ª titularidad, aceleró el partido: anotó al minuto 8 y, además, asistió en el 2-0. Su influencia fue decisiva tanto en el inicio como en la construcción posterior.
- Trinity Rodman (7/10): Fuerte en lo defensivo y muy útil en ataque. Aunque no tuvo muchas llegadas claras para definir, participó en casi todas las secuencias de creación.
- Alyssa Thompson (5/10): Estuvo en muchas de las zonas correctas y generó peligro, pero no concretó las ocasiones que tuvo.
- Sophia Wilson (5/10): El control no le salió siempre fino, aunque estuvo en posiciones amenazantes y dejó algunos centros prometedores.
- Michelle Cooper (6/10): Tras perderse los dos últimos campamentos, entró y aportó impacto pese a los minutos limitados.
- Ally Sentnor (5/10): Suele rendir mejor desde el inicio, pero aun así cumplió sosteniendo el balón y participando en la construcción del ataque.
- Emma Sears (5/10): Como jugadora de cambio, añadió energía, velocidad y empuje ofensivo para el USWNT.
- Claire Hutton (5/10): No tuvo tiempo suficiente para asentarse en el partido, pero tampoco alteró el ritmo que el equipo ya había logrado.
Emma Hayes: planificación y resultado
Emma Hayes logró lo que se buscaba en esta primera cita: sacar el triunfo en San José. Con un plantel de experiencia, el equipo administró el partido, sostuvo su estructura y aprovechó los momentos clave para construir una ventaja que, pese al descuento japonés, no se dejó escapar.
Ahora, con el 2-1 en el marcador y la serie aún abierta, el USWNT afronta los siguientes dos enfrentamientos con la ventaja anímica de haber dominado el primer capítulo del mes ante uno de sus rivales históricos.
