A poco más de dos meses del debut de los Socceroos en el Mundial 2026, donde enfrentarán a Türkiye en su primer partido del torneo, el armado del plantel de Tony Popovic (26 jugadores) empieza a tomar forma tras una serie de compromisos de despedida ante Camerún y Curazao. Entre futbolistas veteranos, jóvenes con proyección y piezas que están en su mejor momento, el “núcleo” del equipo parece claro… aunque, desde afuera, todavía hay varios interrogantes que podrían resolverse recién cuando se revele la lista definitiva el 1 de junio.
La expectativa crece, pero el camino hacia el Mundial no está exento de señales confusas: Popovic suele ser reservado con la planificación, se viene un intenso campamento de preparación en Florida y aún resta un amistoso clave de cara al torneo, el del 30 de mayo ante México. Con ese escenario, es normal que se sigan discutiendo temas que podrían inclinar la balanza en la última etapa.
Definición del plantel: tres temas que todavía preocupan
Más allá de que la mayoría de los nombres fuertes parecen tener su lugar, hay tres asuntos que hoy son los más determinantes para entender qué dudas persisten en la confección final.
- La competencia en la última línea: ¿quién acompaña a los centrales “obvios”?
- El rol de los mediocampistas: ¿cuántos y de qué tipo necesita Popovic para el sistema?
- El número de delanteros tradicionales: ¿habrá espacio para más de dos o el plan prioriza adaptabilidad?
¿Qué central se quedará afuera del Mundial 2026?
Cuando un plantel tiene demasiadas opciones en una posición, el problema ya no es “encontrar” jugadores, sino decidir a quién dejar fuera. En el caso de la defensa central, Popovic no parece estar corto de alternativas: hay nombres con experiencia, otros que vienen ganando terreno y uno que, aunque aparece como de elite en el currículum, llega con un escenario complicado por falta de minutos competitivos.
En principio, todo indica que Alessandro Circati y Cameron Burgess están muy cerca de formar parte del equipo y, salvo lesión, tienen chances reales de ser titulares en el debut ante Türkiye. Pero el gran dilema es simple: ¿quién será el tercer central?
Entre los candidatos con un perfil probado se mencionan Milos Degenek, Kye Rowles y Jason Geria. Los tres comenzaron eliminatorias con Popovic y, por trayectoria, pueden sostener un nivel competitivo bajo presión, además de que pueden adaptarse a distintos puestos dentro de la línea defensiva.
A ese grupo se suma Kai Trewin, que desde el inicio de la temporada elevó su rendimiento y también encaja en esas dos condiciones: competencia y versatilidad. Además, Lucas Herrington irrumpió con fuerza tras una primera llamada en la que logró impresionar lo suficiente como para empezar dos partidos en un lapso corto, algo que suele pesar mucho cuando se arma un plantel para un Mundial.
También aparecen Jack Iredale y Hayden Matthews, con experiencia reciente en convocatorias durante el último año, aunque el debate final seguramente se resuelva entre quienes compiten más directamente por el rol de central “de rotación” o “de arranque” según el plan táctico.
Sin embargo, el nombre que se impone como gran interrogante es Harry Souttar. Su historial lo ubica como uno de los mejores centrales de Australia, pero hay un detalle crucial: no ha disputado un partido oficial desde el Boxing Day de 2024. Aunque está cerca de volver, su situación en Leicester City, envuelto en una lucha por la permanencia, lo pone contra el reloj en términos de ritmo y confianza competitiva.
En ese contexto, se entiende que el técnico de los Foxes, Gary Rowett, no quiera arriesgarlo antes de que cierre la temporada de Championship. Aun así, Popovic reconoció que consideró incluir a Souttar en la ventana de marzo, lo que sugiere que querrá evaluarlo antes del Mundial sí o sí. La gran pregunta es si un campamento en Florida y un amistoso contra México el 30 de mayo alcanzan para que Souttar obtenga uno de los 26 lugares disponibles.
Otro punto que influye es el “tamaño real” del contingente. En teoría, Popovic podría llevar una estructura con dos jugadores por cada puesto dentro del once inicial, dejando seis plazas para la línea de tres defensores. Pero también existe la posibilidad de que, tras observar las necesidades de los tres partidos, busque perfiles más específicos (o que esté dispuesto a jugar con jugadores que cubran múltiples posiciones), reduciendo o ampliando esa cantidad según su lectura del torneo.
¿Cuántos mediocampistas y qué perfiles elegirán?
Si la defensa ofrece un exceso de opciones, el mediocampo no queda lejos. En la lista de posibles candidatos aparecen varios nombres que han sonado durante la etapa previa: Jackson Irvine, Aiden O’Neill, Patrick Yazbek, Max Balard, Paul Okon-Engstler, Alex Robertson, Cameron Devlin, Anthony Cáceres, Max Burgess y Ryan Teague.
Pero la pregunta de fondo para Popovic no es solo “quiénes”, sino “cuántos”. Para el debut del Mundial en Vancouver, el entrenador necesita decidir cuántos mediocampistas llevar y, sobre todo, qué tipo de mediocampistas: el sistema del equipo suele acomodar a los extremos hacia adentro mientras los laterales avanzan para dar amplitud.
Con ese esquema, el mediocampo “clásico” queda reducido: en general, habría dos mediocampistas tradicionales para cuidar el centro. Además, hay jugadores del plantel que pueden jugar más adelante y luego replegarse como parte de la recuperación o la transición, como Connor Metcalfe, Ajdin Hrustic y Riley McGree. Esto podría disminuir la necesidad de llevar demasiados especialistas de pura contención o creación.
Con ese panorama, el consenso apunta a que Irvine (si está en condiciones físicas) y O’Neill serían fijos: el primero tendría, además, la etiqueta de titular asegurado, por lo que necesitaría un compañero con un perfil complementario.
El debate entonces se desplaza al resto: ¿qué ocurre después de esos dos? En el radar aparecen Yazbek y Okon-Engstler, que por lo hecho en marzo se ven bien posicionados. Pero todavía queda la duda de si nombres como Robertson, Devlin o Balard tienen margen para un empujón final en la recta.
¿Cuántos delanteros “de área” llevará Popovic?
La tercera gran discusión, la que Australia viene masticando desde hace años, es la que define el “cómo” se ataca: quién lidera la línea y cuál es el dinamismo arriba.
En ese apartado, Mohamed Toure vuelve a ser una pieza clave. Tras ausentarse en el parón internacional de marzo por lesión, ya está nuevamente en cancha con Norwich City y con ritmo: si llega bien físicamente, es difícil imaginar que no viaje al Mundial y que además no busque un rol de titular.
La segunda plaza, si se mantiene la lógica de rendimiento reciente, parecería disputarse con Deni Juric. Tras iniciar partidos ante Camerún y Curazao, tiene ventaja en la percepción de plantel, aunque Mitchell Duke regresa con fuerza: en Macarthur FC vuelve a convertir, y además no ha ocultado sus intenciones de ser parte del Mundial tras su retiro internacional.
En cuanto a Ante Suto, no logró entrar en el juego durante su primer campamento, pero eso no es un fenómeno nuevo en su caso. Si continúa marcando goles en Hibernian, su candidatura seguirá creciendo.
Otros nombres, como Tete Yengi, Zac Sapsford, Luka Jovanovic y Lachlan Rose, parecen tener el horizonte más lejano: si no fueron convocados por Popovic, su apuesta probablemente se trasladará a 2030. Mientras tanto, Brandon Borrello y Adam Taggart quedarían algo rezagados en la competencia actual.
Un caso especial es Nicholas D’Agostino: su nombre aparece como opción si estuviera disponible, pero está en una carrera contra el tiempo para recuperarse de una lesión de rodilla.
Con todo, la gran pregunta vuelve al mismo punto: ¿cuántos delanteros “puros” realmente entrarán en los 26? Hay alternativas que complican la decisión. Los extremos Martin Boyle y Nishan Velupillay pueden moverse hacia adentro si el plan lo requiere, y Nestory Irankunda fue utilizado en un rol central en marzo donde se destacó, reforzando su importancia en el trabajo dentro del área y en la búsqueda del remate.
En otras palabras: si Popovic apuesta por una profundidad flexible —jugadores capaces de adaptarse a diferentes zonas del ataque— entonces es perfectamente posible que el equipo lleve solo dos delanteros tradicionales en lugar de tres o más, dependiendo de cómo se interprete el equilibrio que necesitará durante los tres partidos del torneo.
Un final que se decide en la última evaluación
Con el campamento en Florida, el amistoso del 30 de mayo ante México y la ventana final de observación, Popovic tiene por delante una recta decisiva. La lista final del 1 de junio no solo confirmará nombres: también revelará qué dudas terminó priorizando y cuál fue el plan para que los Socceroos lleguen al Mundial con la mezcla exacta de experiencia, versatilidad y competitividad.
