El Real Madrid afrontó la jornada 31 de La Liga en casa ante el Girona con la tranquilidad de sumar puntos, pero el partido quedó marcado por una polémica arbitral en los minutos finales. El club reclamó un penalti por una acción en el área que, según su versión, era clara, y la situación se agravó al comprobarse que tanto el árbitro como el VAR decidieron no revisar el incidente. En paralelo, el ambiente dentro del vestuario se encendió por el impacto deportivo que pudo tener una jugada decisiva justo cuando el encuentro entraba en su recta final.
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La controversia llegó en el minuto 87. Kylian Mbappé, figura francesa del Real Madrid, chocó dentro del área con el brasileño Vitor Reis, defensor del Girona. Tras el contacto, el delantero cayó al suelo y el conjunto blanco interpretó que era merecedor de penalti.
Sin embargo, el árbitro Albarrán Rojo dejó seguir la acción. El desenlace no cambió con la intervención del VAR: ni el colegiado en campo ni el Video Assistant Referee revisaron la acción, algo que provocó una reacción inmediata de los futbolistas del Real Madrid y también de la grada.
- Minuto clave: 87’
- Protagonistas: Kylian Mbappé y Vitor Reis
- Decisión arbitral: se continúa la jugada (sin penalti)
- VAR: no revisa la acción pese a las protestas
Frustración en el vestuario y crítica directa al arbitraje
La reacción en el entorno madridista fue inmediata. En el vestuario se trasladó una mezcla de sorpresa y enfado por la sensación de que se había pasado por alto una acción “nítida” y por el hecho de que el VAR no reclamara revisión pese a la evidencia percibida por el equipo.
Álvaro Arbeloa, en la rueda de prensa posterior al encuentro, puso palabras a la indignación con una frase contundente: “Eso es un penalti aquí y en la luna”. La lectura del club fue clara: no se trató solo de una decisión discutible, sino de una cadena de decisiones arbitrales que, en su opinión, se repiten.
El técnico también carga contra el VAR y pone ejemplos
El entrenador del Real Madrid se sumó a la crítica y consideró que el penalti señalado —o la falta de penalti— se enmarca en una serie de decisiones polémicas. En su análisis, señaló que el sistema de apoyo arbitral no actúa con la regularidad que, a su juicio, debería: el VAR interviene “cuando le apetece” y, cuando no, ignora situaciones que podrían cambiar el rumbo del partido.
Además, el técnico recordó otras controversias recientes para reforzar su argumento. Entre ellas mencionó el partido del Real Mallorca y la revisión que terminó en una rectificación polémica de una tarjeta roja en el duelo entre Barcelona y Atlético Madrid.
Real Madrid acelera el pedido de cambios: “reforma radical”
Con el foco en el arbitraje, el club anunció que intensifica su campaña para una reforma de mayor calado en España. Desde la directiva se sostiene que los cambios recientes —como el nombramiento de Fran Soto como responsable del Comité Técnico de Árbitros— resultan insuficientes y, en la práctica, serían más cosméticos que estructurales.
En el discurso madridista, el problema no estaría en el maquillaje del sistema, sino en el funcionamiento y la aplicación de criterios que, según su percepción, afectan con frecuencia al equipo en competiciones domésticas.
La Liga se enfría y la mirada se desplaza hacia Múnich
Con las opciones de título liguero ya muy limitadas tras el empate ante el Girona, la plantilla cambió el chip con rapidez. El siguiente gran objetivo es el viaje a Múnich, donde el Real Madrid afronta una eliminatoria europea con la obligación de remontar.
El contexto histórico añade presión: el club, según su propia referencia, no ha logrado remontar con éxito una eliminatoria europea después de encajar una derrota en el partido de ida. Aun así, la esperanza sigue viva por la posibilidad de voltear el resultado en el segundo encuentro.
En ese escenario, el debate sobre el arbitraje vuelve a aparecer, pero con matices. En el entorno madridista se admite que el arbitraje en la Champions League puede cometer errores, aunque se percibe como más equilibrado en términos de aplicación.
Un empate que no levanta el ánimo, pero no apaga la ilusión
El empate frente al Girona no logró levantar la moral de cara al partido en Alemania. Aun así, el equipo mantiene la convicción de que el arbitraje europeo puede ser menos sesgado que el doméstico, y esa idea es la que sostiene la ilusión de un desenlace favorable en la segunda parte de la eliminatoria.
Mientras tanto, la polémica de los minutos finales —con Mbappé como protagonista y el VAR sin intervención— queda como un punto de fricción que alimenta el debate interno del Real Madrid: la necesidad de una reforma real y de decisiones más consistentes, sobre todo cuando una jugada puede cambiar el destino de una temporada.
