La Asociación Egipcia de Fútbol (EFA) dio por zanjada la polémica generada por una reclamación de Al Ahly en su partido de la Premier League del martes ante Ceramica Cleopatra, correspondiente al empate 1-1. El club protestó formalmente por una posible pena máxima que, en su criterio, debió sancionarse en el tramo final del segundo tiempo, pero el análisis arbitral terminó respaldando la decisión del árbitro.
La protesta de Al Ahly y el árbitro del encuentro
El reclamo de Al Ahly se presentó por escrito ante la EFA, con referencia al árbitro Mahmoud Wafa, quien dirigió el partido que terminó igualado 1-1. La discusión se centró en una jugada ocurrida en el tiempo de compensación.
Qué pasó en el área y por qué se negó el penal
En los instantes finales del encuentro, un futbolista de Ceramica Cleopatra tocó el balón con la mano dentro del área de Al Ahly. No obstante, Wafa consideró que no correspondía señalar penal y mantuvo su determinación tras revisar el caso con el VAR, lo que provocó un fuerte malestar en el bando de Al Ahly.
El enfado se trasladó al terreno de juego y, al finalizar el partido, jugadores, cuerpo técnico y también el directivo Sayed Abdel Hafiz elevaron su protesta contra el árbitro.
El Comité de Árbitros respalda la decisión: posición, ángulo y criterio
Tras la queja, el Comité de Árbitros difundió un video explicativo con un desglose técnico de la acción. En el análisis se remarcó que el árbitro principal estaba bien ubicado y con una línea de visión clara hacia la jugada dentro del área de Al Ahly, por lo que—según el informe—su fallo inicial fue correcto.
Además, el VAR revisó el episodio desde distintos ángulos y con diferentes velocidades de repetición. El criterio final fue que el brazo del defensor se encontraba en una colocación natural cuando el balón impactó, sin provocar una expansión antinatural del cuerpo.
Intento de evitar el contacto y trayectoria del balón
El comité sostuvo que el movimiento del brazo no tuvo intención de generar contacto, sino que se interpretó como un intento de evitar la incidencia. También se subrayó que la trayectoria del balón ya se dirigía hacia el brazo antes de producirse el posible contacto, un punto clave para distinguir entre una acción sancionable y una circunstancia accidental dentro de la interpretación arbitral.
Asimismo, el informe incluyó que el ángulo de cámara desde la derecha refuerza esa lectura del momento exacto del impacto y que el material puede observarse a la velocidad adecuada para comprender paso a paso la secuencia hasta el contacto.
Referencias de precedentes: Francia vs. Colombia (femenino) y material educativo de FIFA
Para sustentar la postura, el Comité de Árbitros citó un caso similar ocurrido en el partido femenino de los Juegos Olímpicos entre Francia y Colombia. La comparación se utilizó para recalcar que Al Ahly no estaba en condiciones de reclamar penal bajo los criterios aplicados a la mano del defensor.
El análisis también tomó como referencia materiales educativos de FIFA, donde se describe un escenario parecido: un balón recorre aproximadamente 25 metros y termina golpeando el brazo de una jugadora que intenta retirar la extremidad para evitar el contacto.
Conclusión del comité: no se cumplen los requisitos para penal
En resumen, el Comité de Árbitros determinó que la acción del defensor—su intento deliberado de evitar el contacto, la posición natural del brazo y la trayectoria previa del balón—no encaja en los supuestos que normalmente llevan a sancionar un penal por mano.
El debate se amplía: críticas y comparación con Al Ahli Jeddah
La polémica arbitral se suma a otro foco de conversación alrededor de Al Ahly. En paralelo, un reconocido presentador deportivo egipcio, Medhat Shalabi, lanzó una crítica dura hacia el conjunto, al calificar el rendimiento reciente como una “farsa” y pedir que los aficionados miren el ejemplo de Al Ahli Jeddah.
Shalabi, conocido por su postura frontal, argumentó que Al Ahly se ha alejado de la grandeza por la que históricamente se lo reconoce, mientras que Al Ahli Jeddah—con inversiones fuertes en talento e infraestructura—representa, a su juicio, un modelo de fútbol moderno y ambicioso.
Sus declaraciones llegan en medio del escrutinio sobre el funcionamiento del equipo en el ámbito local, con seguidores y analistas discutiendo la dirección deportiva. Por eso, al señalar a Al Ahli Jeddah, la idea implícita es la necesidad de ajustes: una captación más inteligente, disciplina más estricta y una visión de largo plazo más definida.
Al Ahly, con 12 títulos africanos y una de las aficiones más seguidas del continente, suele sostenerse en una cultura ganadora y en el fervor de su hinchada. Sin embargo, el debate continúa: el club todavía no ha respondido de forma pública a estas críticas, mientras el tema arbitral ya dejó claro el desenlace oficial de la reclamación.
