Joshua Kimmich, figura del Bayern Múnich, dejó claro que el choque de Champions League de cuartos de final ante el Real Madrid —este martes en la ida— exige que el conjunto bávaro imponga su identidad sobre el césped. El centrocampista insistió en que el rival blanco puede generar peligro en cualquier momento, por lo que el plan pasa por combinar intensidad táctica con una respuesta inteligente a las particularidades del juego madridista.
“Tenemos que imponer nuestras fortalezas”
En la rueda de prensa previa al primer partido de la eliminatoria, Kimmich explicó la idea general del Bayern para la cita continental: “En cada encuentro queremos marcar nuestro estilo. El Real Madrid tiene una manera de jugar muy particular y puede suponer una amenaza en cualquier situación. Por eso será clave poner en práctica nuestras fortalezas dentro del campo y, al mismo tiempo, adaptarnos un poco a lo que ellos proponen”.
La advertencia del jugador alemán apunta a que, ante un equipo como el Real Madrid, no basta con tener buenas intenciones: hay que sostener el plan durante los tramos críticos del partido, especialmente cuando el rival ajusta su ritmo, su presión y sus transiciones.
Recuerdos del último cruce: un partido que pudo ser distinto
Kimmich también repasó lo ocurrido en el knockout más reciente ante “Los Blancos”. Su lectura fue que el Bayern pudo haber cerrado la eliminatoria con más ventaja tras el primer capítulo, aunque en el tramo decisivo el Madrid fue superior: “Después de la ida sentí que podíamos haber ganado por un margen mayor. En la vuelta, el Real Madrid fue claramente mejor, pero entonces Davies nos puso por delante con un gol brillante”.
Además, el futbolista destacó un factor relevante para afrontar esta eliminatoria: la situación de lesiones. “Volvimos al terreno de juego con la sensación de que podíamos haberlo hecho mejor; aun así, este año no tenemos jugadores lesionados, algo que antes se repetía cada vez que veníamos aquí. Estamos contentos de que todos estén disponibles”.
El Santiago Bernabéu y la ventaja del partido de vuelta
Sobre el escenario del estadio Santiago Bernabéu, Kimmich describió el ambiente como un elemento que puede condicionar el desarrollo: “La atmósfera y la afición aquí son verdaderamente especiales. Hemos venido muchas veces con buenas intenciones y nos fuimos decepcionados, pero esta vez la segunda vuelta será en Múnich, y eso es una ventaja para nosotros”.
En eliminatorias de ida y vuelta, el contexto emocional y el manejo de la presión suelen ser determinantes. La posibilidad de decidir el desenlace en casa puede facilitar la gestión del resultado desde el primer partido.
Harry Kane: liderazgo, referencia y pieza del estilo
El capitán y goleador en el esquema ofensivo del Bayern ocupa un lugar central en el discurso del mediocampista. Kimmich fue contundente al señalar su importancia: “Harry Kane es increíblemente importante para nosotros, eso es obvio. Es una parte clave de nuestro estilo de juego porque no es solo un anotador: también es un líder natural y un referente, con una mentalidad única para un jugador de ataque”.
Para el alemán, la presencia del delantero es esencial más allá de las cifras: “Es importante que esté en el campo mañana para aportar su liderazgo”.
Real Madrid vs Manchester City: una clasificación “merecida”
Consultado por su análisis del Real Madrid tras ver sus partidos contra el Manchester City, Kimmich dejó claro que no siguió esos encuentros en detalle, aunque sí valoró la lectura general del rival: “Es el Real Madrid y aquí a veces las cosas cambian. Quizá esperábamos que el City dominara, y fue emocionante ver que lograron clasificarse. Se han enfrentado muchas veces, y en varias ocasiones el Real Madrid avanzó incluso cuando nosotros pensábamos que no era lo más justo, pero esta vez frente al City su clasificación fue merecida”.
La mención sirve para recordar que el Real Madrid suele competir con una mezcla de eficacia y capacidad de reacción, una combinación que ha definido su forma de crecer en eliminatorias recientes.
Claves para vencer: mentalidad, táctica y máximo nivel
El centrocampista resumió el “secreto” para doblegar al Real Madrid en dos palabras que, en el alto nivel, suelen marcar la diferencia: “Si quieres ganarle al Real Madrid, tienes que estar en tu mejor versión mental y táctica. Todos aquí estamos ilusionados y felices de jugar mañana. Es la máxima exigencia de la competición, lo que soñamos los jugadores, y esperamos con muchas ganas el partido”.
“Bayern y Real Madrid son los dos clubes más grandes”
Cuando se le preguntó si el cruce enfrenta a los dos mejores equipos del mundo, Kimmich respondió desde la perspectiva histórica y de peso institucional: “Siempre es un partido muy especial. Y en mi opinión, Real Madrid y Bayern Múnich son los dos clubes más grandes del mundo”.
Una eliminatoria especial incluso para quien creció con el Bernabéu
Kimmich añadió que la sensación de partido “grande” se vive dentro del equipo. Su entrenador no suele realizar demasiados cambios según el rival, pero en esta ocasión perciben que la cita tiene un plus: “Sentimos que este cuarto de final contra el Real Madrid es algo especial y lo estamos esperando con muchísima motivación”.
El jugador también compartió un recuerdo personal: “Cuando era niño venía a ver el estadio incluso cuando no había partidos. Fue ahí cuando entendí lo magnífico que es este lugar. No ocurre todos los días: por partidos como este entrenamos cada jornada. Ojalá mañana podamos ofrecer una buena actuación”.
Mbappé: una amenaza incluso en momentos difíciles
Para cerrar, Kimmich habló de Kylian Mbappé y de por qué su influencia puede decidir encuentros. Según el alemán, la amenaza del atacante no se limita al gol: “Mbappé puede ayudar a cualquier equipo por su calidad individual extraordinaria. Además, es el capitán de la selección francesa. Ha decidido partidos esta temporada incluso cuando el Real Madrid pasaba por momentos complicados… Es un arma letal. Yo he jugado contra él varias veces, y sabemos qué esperar”.
Con esa advertencia, Kimmich dejó una idea central para el Bayern: la eliminatoria no se gana solo con dominio territorial, sino con lectura táctica, control emocional y capacidad para frenar —y castigar— a las estrellas cuando el partido entra en su fase más intensa.
