Oliver Kahn, exarquero de élite y figura clave del Bayern de Múnich, puso sobre la mesa una postura exigente sobre la posibilidad de que Thomas Müller, leyenda vigente del club, regrese a la estructura directiva. Aunque reconoció que Müller podría encajar en un órgano de decisión por su perfil y trayectoria, sostuvo que la experiencia y la formación necesarias para gestionar un club no se adquieren únicamente por haber sido futbolista profesional.
Kahn elogia a Müller, pero cuestiona el salto al banquillo directivo
En una entrevista concedida a Süddeutsche Zeitung, Kahn afirmó que conoce a Thomas Müller “desde hace tiempo” y que, en lo personal, no ve aspectos negativos: lo describió como una persona abierta, con disposición para hablar y con ideas claras. Sin embargo, al analizar el rol institucional, el ex guardameta marcó una diferencia fundamental entre el fútbol y la gestión.
“Aunque seas campeón del mundo y hayas ganado de todo, como gerente de un club necesitas habilidades distintas”, señaló Kahn. En su visión, hoy esas competencias son incluso más complejas que antes y requieren un proceso de aprendizaje real.
“No basta con el pasado”: formación y experiencia, según Kahn
Kahn remarcó que no considera viable llegar a responsabilidades directivas solo por la carrera deportiva. Subrayó la necesidad de experiencia y de capacitación específica para comprender el trabajo cotidiano de un club, desde la toma de decisiones hasta la integración de perfiles en áreas concretas.
En ese sentido, insistió en que la lógica actual exige planificación interna: un club del tamaño de FC Bayern Múnich debe “desarrollar sus propios programas e ideas”. También se preguntó cómo y cuándo se incorpora a una persona a un área determinada, para evitar que el nombramiento se base únicamente en la nostalgia o en la imagen de “haber sido jugador”.
“Creer que, con el tiempo, traerás a un exfutbolista solo por su pasado, se queda corto”, sostuvo.
El caso Kahn y la exigencia del cargo
Kahn reconoció que, para muchos clubes, es tentador nombrar exprofesionales como responsables institucionales. No obstante, avisó de que liderar una entidad completa es otra dimensión del desafío.
El propio Kahn fue presidente/director deportivo del Bayern de 2021 a 2023. Su salida se produjo tras una temporada irregular y, además, en un contexto de fuerte polémica: el despido del entonces entrenador Julian Nagelsmann, una decisión que generó debate tanto dentro como fuera del club.
Müller, sin puertas cerradas: de Bayern a la MLS
Thomas Müller, por su parte, jugó en el Bayern hasta el verano pasado. Tras no renovar su contrato, dio el salto a la MLS para fichar por Vancouver Whitecaps. En su primera temporada en Estados Unidos, se quedó muy cerca del título, aunque no logró conquistar el trofeo.
Antes de su etapa en Canadá/MLS, el impacto de Müller en Múnich fue enorme: es una de las figuras históricas del club, y por eso su posible retorno siempre ha estado en el radar del entorno bávaro.
Uli Hoeneß ya había impulsado el regreso de Müller
En los últimos tiempos, el expresidente honorario del Bayern, Uli Hoeneß, se manifestó en varias ocasiones a favor de que Müller volviera a Múnich una vez terminara su etapa como jugador. La idea era integrarlo en un rol operativo dentro de la estructura del club, aprovechando su conocimiento del vestuario y la cultura interna.
Müller no descarta nada
En paralelo, Müller se mostró abierto a la posibilidad de regresar. El delantero aseguró que no desea cerrar ninguna puerta y que, en su trayectoria, ha logrado avanzar cuando se le presentó una oportunidad.
“No soy de los que descartan cosas. En general, dejo que las situaciones lleguen. Si una puerta estaba siquiera entreabierta y yo quería entrar, siempre he encontrado la manera de hacerlo en el pasado”, sostuvo.
Un debate abierto en el Bayern
Con las declaraciones de Kahn, el tema gana aún más relevancia: el Bayern, como institución con exigencia permanente por títulos, se enfrenta al reto de equilibrar el valor simbólico de los exjugadores con las competencias reales que requiere la gestión moderna. El futuro de Müller como posible figura directiva dependerá, en gran medida, de cómo se traduzca su experiencia futbolística en formación y responsabilidades concretas dentro del club.
