La Juventus dio un paso decisivo en la lucha por un puesto de Champions League la próxima temporada. En el duelo de casa, derrotó 2-0 al Genoa de Justin Bijlow y quedó a un punto del Como, que ocupa actualmente la cuarta plaza.
Gol tempranero y control desde el inicio
El partido arrancó con ritmo alto para la Juventus. Teun Koopmeiners comenzó el encuentro en el banquillo, pero el equipo no tardó en imponer condiciones: el 1-0 llegó antes de cumplirse el primer cuarto de hora, apenas a los cuatro minutos.
Una jugada que parecía detenida volvió a entrar en el área y encontró a Gleison Bremer, que había ganado posición. Allí apareció el brasileño para resolver con un cabezazo que batió a Bijlow y puso a la Juventus por delante.
Conceição y el golpe del 2-0
La escuadra de Luciano Spalletti no terminó de acomodarse y la Juventus volvió a castigar. En el minuto 17, tras una secuencia rapidísima, Francisco Conceição dejó el balón servido para Weston McKennie, quien definió con frialdad y estiró la ventaja hasta el 2-0.
Desde ese momento, la Juventus mantuvo el dominio en la primera mitad. El peligro se concentró sobre todo por las bandas, donde el equipo insistía con llegadas constantes. En ese contexto, McKennie tuvo otra opción clara: a través de una combinación con Conceição y Kenan Yildiz, el estadounidense quedó muy cerca del tercero, pero su remate desde una posición prácticamente inmejorable se fue por encima del travesaño.
Segunda parte: asedio sin premio y respuesta del Genoa
Tras el descanso, la Juventus intentó acelerar para cerrar el partido cuanto antes. En varias ocasiones puso en aprietos a Bijlow, aunque el marcador no se movió durante un buen tramo del segundo tiempo.
Entre las acciones más destacadas, McKennie no logró conectar con precisión un centro y, posteriormente, Jonathan David golpeó el poste, privando a la Juventus de ampliar la diferencia en un momento clave.
La gran ocasión del Genoa y el protagonismo de Di Gregorio
Con quince minutos para el final, el Genoa tuvo una oportunidad perfecta para reducir distancias y reactivar la tensión del encuentro. Tras una falta de Bremer, el balón terminó en el área y la acción derivó en la ejecución desde el punto penal.
Sin embargo, Aarón Martín no logró su objetivo: el sustituto Michele Di Gregorio apareció para detener el disparo con una gran intervención. En ese instante, el portero fue recibido por la euforia del resto del equipo. La escena tuvo un trasfondo importante: Di Gregorio tuvo que aparecer después de que Mattia Perin se lesionara, por lo que su actuación adquirió aún más valor para sostener el resultado.
Cierre con autoridad
El Genoa contó con su gran momento, pero en los minutos finales el equipo visitante pareció resignarse a encajar el desenlace. La Juventus, en cambio, supo administrar la ventaja y terminó el partido con solvencia, asegurando un triunfo que la mantiene con vida —y muy cerca— en la pelea por volver a conquistar una plaza para la Champions League.
