Japón tras vencer a Inglaterra: ¿hasta dónde puede llegar en el Mundial 2026?

Japón llega a su ventana de preparación de marzo en un momento ideal mientras afina detalles para el Mundial de 2026. En el Grupo F, los “Samurai Blue” se medirán a Países Bajos, Túnez y Suecia, pero el camino previo ya dejó señales claras: el equipo está encontrando automatismos, confianza y una versión más afilada tanto en ataque como en defensa.

Un mes perfecto: de Escocia a un golpe histórico ante Inglaterra

Los preparativos marchan sobre ruedas para Japón. Primero consiguió una victoria por 1-0 ante Escocia, y después encadenó un resultado histórico: el mismo marcador, 1-0, frente a Inglaterra. Ese triunfo significó la primera derrota de Inglaterra ante rivales de Asia, un hito que además refuerza el mensaje de competitividad del conjunto japonés frente a potencias tradicionales.

Estos dos triunfos consecutivos llegan con un matiz importante: Japón también pudo sacar adelante los partidos pese a la ausencia de “varios jugadores clave”, lo que indica profundidad de plantilla. Y aunque los rivales son de un nivel alto —Inglaterra y Escocia— el contexto general sugiere que Japón está listo para competir con intensidad desde el inicio del verano.

El discurso de “ganar el Mundial” y el objetivo inmediato: entrar entre los ocho

Japón no esconde su ambición. Cuando el equipo selló la clasificación al Mundial un año antes, el defensor Yukinari Sugawara dejó una frase que resume la mentalidad del grupo: “Nuestro futuro es ganar el Mundial. Esa es la principal prioridad”.

Antes del duelo ante Inglaterra, el seleccionador Hajime Moriyasu también marcó el rumbo: “Somos un equipo que busca ser el mejor del mundo”.

Actualmente, Japón ocupa el puesto 18 en el ranking mundial. Sin embargo, su rendimiento de los últimos 12 meses —incluida otra victoria histórica por primera vez ante Brasil, el pasado octubre— hace que la distancia con los mejores parezca menos amplia de lo que marcaban las cifras.

Ahora bien, el gran reto no es solo soñar con el título. El primer paso real es superar el filtro más duro de un torneo: alcanzar los cuartos de final.

La “muralla” del Top 16: un patrón que Japón busca romper

Desde su debut mundialista en 1998, Japón ha mostrado avances, pero con un techo repetido: cuatro veces ha sido eliminado en el mismo tramo del campeonato, la ronda de 16.

El recuerdo más reciente aparece en 2018. En esa edición, Japón ganaba 2-1 a Bélgica, pero encajó dos goles en los últimos 16 minutos y terminó cayendo 3-2. Cuatro años después, el guion volvió a doler: ante Croacia, el empate 1-1 derivó en penales, donde Japón perdió.

Incluso antes de esos tropiezos, ya existía una idea instalada en el equipo. En 2018, Yūto Nagatomo, veterano en ese momento, habló de “la muralla del mejor 16” justo en la previa del choque contra Croacia tras haber superado la fase de grupos.

¿Es psicológico o es táctico? Japón parece haber dado un paso

No hay una “barrera” física, pero el fútbol muchas veces se decide en el terreno mental cuando la presión aprieta. Aun así, hay señales de que Japón ya no se queda en el mismo punto que hace cuatro años.

Moriyasu recibió críticas por su enfoque basado en contragolpes, sobre todo porque en el último Mundial logró victorias memorables ante Alemania y España. Pero también es cierto que, frente a Costa Rica —el partido en el que Japón era favorito dentro del grupo— el entrenador optó por una postura más contenida, y el plan salió mal: Japón terminó cayendo 1-0 en un golpe inesperado.

Con el tiempo, esa etiqueta de conservador parece haberse diluido. Japón ha ampliado su repertorio y ha ganado capacidad para imponer condiciones según el rival.

3-4-2-1 y mayor ambición: el equipo juega distinto que hace cuatro años

Uno de los cambios más visibles en esta etapa es que Moriyasu mantiene el 3-4-2-1, una formación que ya utilizó en el ciclo hacia el Mundial que arrancó en noviembre de 2023, pero con una versión más ofensiva y atrevida.

Las bandas y los carriles de los laterales/wing-backs han sido ocupados, en gran parte, por jugadores con perfil de ataque. Kaoru Mitoma y Ritsu Dōan, por ejemplo, demuestran que pueden defender cuando toca, pero también activan el modo ofensivo apenas Japón recupera la pelota. Eso le permite al seleccionador no quedar atrapado intentando encajar demasiada creatividad en un solo once inicial.

En el armado actual, Takefusa Kubo y Dōan funcionan con una relación más clara en el sector derecho, mientras que Mitoma y Takumi Minamino lo hacen por la izquierda. Con una salvedad clave: Minamino es probable baja para el Mundial debido a la rotura del ACL (ligamento cruzado anterior) sufrida en diciembre.

Además, incluso Daichi Kamada —campeón de la FA Cup con Crystal Palace la temporada pasada— ha tenido que esperar su momento como parte del recambio.

El gol a Inglaterra: el “ADN” del Japón más eléctrico

El 1-0 ante Inglaterra incluyó una jugada que refleja el tipo de fútbol que Japón quiere mostrar en el Mundial. En el gol, Mitoma recuperó la pelota en el centro del campo y aceleró hacia el corazón de la cancha. En cuestión de segundos, abrió el juego hacia Keito Nakamura.

Nakamura, con su estilo pausado y elegante, se fue deslizando por la zona hasta encontrar el instante correcto para filtrar un pase preciso, de esos que “rompen líneas”, hacia Mitoma. La segunda acción del atacante terminó con un remate frío para mandar la pelota al rincón inferior.

Más allá del marcador, lo que se repite es la misma idea: atacantes que se intercambian roles con fluidez, que atacan antes de que el rival organice la defensa y que golpean cuando el rival todavía no reaccionó.

Defensa firme y portería a cero: la otra cara del crecimiento

Si bien el equipo se ha vuelto más ambicioso en ataque, Japón no abandonó su estructura defensiva. De hecho, el sistema atrás se mantiene sólido, independientemente de quién ocupe el terceto central.

El dato clave es que, después de encajar dos goles ante Paraguay y dos ante Brasil en octubre, Japón encadenó cuatro partidos seguidos sin permitir goles, incluyendo el duelo ante Inglaterra, que todavía contaba con figuras como Cole Palmer, Phil Foden y Marcus Rashford.

En el medio, Japón protege con dos mediocentros de perfil combativo. Wataru Endo, capitán del equipo, también está en riesgo de perderse el Mundial por lesión, al igual que sucede con Minamino. En el caso de Hidemasa Morita, que había sido prácticamente intocable durante la fase de clasificación, fue sorprendentemente dejado fuera en esta ocasión debido a la competencia interna por los puestos.

Aun así, el recambio no parece un problema: Kamada, Ao Tanaka (Leeds United) y Kaishu Sano, con experiencia en ligas de alto nivel, aparecen como alternativas convincentes.

Balance de clasificación: números que sostienen la ilusión

Japón no solo llega con sensaciones. También llega con estadísticas contundentes. En su campaña de clasificación, donde se esperaba que transitaran con comodidad, el equipo acumuló 54 goles a favor y apenas 3 en contra en 13 partidos.

Incluso cuando el torneo se endureció desde la tercera ronda, Japón mantuvo una racha dominante. Llegó a ganar nueve encuentros seguidos, con 38 goles anotados y ninguno concedido, hasta que esa serie se cortó con un 1-1 contra Australia.

La gran prueba: ¿se repite el plan ante Países Bajos?

Con el Mundial en el horizonte, la pregunta se instala en el ambiente: ¿Japón repetirá el enfoque que lo llevó a dar pasos claros en los últimos tres años, o la presión del escenario grande y las luces del torneo podrían traer de vuelta viejos hábitos?

Si el “muro del mejor 16” existe en la cabeza, el Mundial será el lugar para desactivarlo una vez por todas. Japón ya ha demostrado que puede derrotar a rivales de peso, como dejó claro ante Inglaterra, y ha mostrado capacidad para sostener la portería a cero mientras acelera el juego ofensivo.

De cara a su debut, el reto no será solo competir: será demostrar que puede ir más lejos que las rondas que históricamente le han frenado. Y el primer termómetro será, una vez más, el duelo contra Inglaterra, esta vez en el contexto de la preparación de marzo y como anticipo del tipo de intensidad que Japón necesitará en el Mundial.

Tomás Aguirre

Experto en casinos online con años de experiencia analizando plataformas de juego en Argentina. Especializado en bonos, métodos de pago y reseñas detalladas de los mejores operadores del mercado.