Heracles Almelo está cada vez más cerca de meterse en una lucha directa por el descenso. El colista de la Vriendenloterij Eredivisie cayó 4-1 este domingo como visitante ante el sc Heerenveen y, con solo cinco partidos por disputarse, necesita recortar una desventaja de ocho puntos respecto al decimosexto lugar, que actualmente se mantiene a salvo.
Un partido que se torció pronto en el Abe Lenstra Stadium
El sc Heerenveen arrancó con la sensación de que podía encaminar el encuentro muy rápido. Maxence Rivera parecía haber abierto el marcador a los once minutos en el Abe Lenstra Stadium, pero el tanto fue anulado tras una revisión del VAR por una posible infracción de mano en la acción del extremo zurdo local.
Heracles aprovechó el impulso inicial y golpeó primero
Cuando parecía que el dominio frisián iba a traducirse en goles, fue Heracles quien dio el primer golpe. Mario Engels apareció cerca del área y definió para poner el 1-0 en el marcador, enviando el partido a un guion más abierto.
El sc Heerenveen no tardó en reaccionar. Jacob Trenskow firmó el empate para los locales, aprovechando una jugada servida desde un córner medido por Joris van Overeem. Con el 1-1, el duelo recuperó intensidad y dejó todo para la segunda mitad.
El castigo desde el punto penal y la reacción local
Antes del descanso, Heracles volvió a quedar en desventaja. Marcus Linday consiguió que le señalaran un penal y, tras esa acción, el equipo visitante encajó el 2-1 en la recta final de la primera parte. Lasse Nordas se encargó de ejecutar la pena máxima con acierto.
El golpe definitivo llegó apenas se reanudó el partido. En el arranque del segundo tiempo, el sc Heerenveen amplió la ventaja hasta el 3-1 gracias a un autogol de Remko Pasveer, que terminó pagando el momento de presión del local.
A partir de ahí, los intentos de Heracles por acercarse chocaron con la resistencia del arquero Pasveer y con la falta de precisión en el último tramo. Incluso cuando Remko Pasveer estuvo cerca de evitar el cuarto, la jugada siguió viva: el portero detuvo en la línea, pero Rivera alcanzó a empujar el rebote y estableció el 4-1.
La remontada no llegó: cambios y presión sin premio
Ernest Faber movió el banquillo en la última media hora con el objetivo de darle oxígeno al plantel y forzar una reacción. Sin embargo, la remontada nunca tomó forma. El sc Heerenveen se sintió más cómodo tras encadenar goles y, respaldado por su gente, fue en busca de más sin que Heracles lograra sostener el ritmo necesario.
En ese contexto, el marcador pudo haber sido aún más amplio. Los locales generaron opciones claras, pero no todas las convirtieron, lo que finalmente dejó el 4-1 como desenlace.
Pasveer evitó una goleada mayor, pero el futuro preocupa en Almelo
En los instantes finales, Remko Pasveer volvió a aparecer con intervenciones importantes para evitar que el resultado se hiciera más abultado. Aun así, la situación para Heracles Almelo sigue siendo crítica.
En Almelo hay preocupación máxima por el descenso: Sem Scheperman incluso estrelló un balón en el poste, señal de que el equipo tuvo momentos de peligro, pero no la eficacia suficiente. Con cinco jornadas por delante y la presión matemática aumentando, Heracles necesita un “milagro” para escapar del descenso directo.
