Pep Guardiola dejó claro que el Manchester City no pondrá trabas a Rodri si el jugador decide dar el salto al Real Madrid, aunque admitió que su deseo es que el centrocampista continúe en el Etihad Stadium. En paralelo, el entrenador rehusó seguir el ejemplo del Chelsea y evitó plantear sanciones por comentarios vinculados a un posible traspaso, en un contexto de mercado donde las declaraciones de los futbolistas suelen encender alarmas en los vestuarios.
Guardiola: “No es el caso” de suspender por hablar de Madrid
La conversación tomó fuerza después de que Liam Rosenior, entrenador del Chelsea, confirmara que Enzo Fernández se perderá los próximos dos partidos del equipo londinense. El motivo: el mediocampista “cruzó una línea” con declaraciones realizadas durante el parón internacional sobre la posibilidad de recalar en el Santiago Bernabéu.
Guardiola, consultado por una situación similar aplicada a Rodri, respondió con contundencia: “Lo que hizo el Chelsea es el Chelsea”. Es decir, el técnico no trasladó ese criterio a su realidad en el City y defendió que las decisiones internas deben entenderse desde la dinámica propia de cada club.
Rodri y el “no se puede descartar” a los grandes
Rodri ya había dejado entrever su admiración por los equipos de élite cuando, en una entrevista en España, fue preguntado por la posibilidad de jugar en el Real Madrid. En aquel momento, el jugador sostuvo que “no se puede descartar” a “los mejores clubes del mundo”, una frase que, en el fútbol moderno, suele interpretarse como una puerta abierta a oportunidades futuras.
Ahora, Guardiola reconoce que entiende la atracción de la capital española, aunque insiste en que su prioridad es que el jugador permanezca en Manchester.
“Siempre deseo que Rodri se quede”: el City y el peso del contrato
El entrenador del Manchester City explicó que, aunque su intención es que Rodri siga el mayor tiempo posible en el club, también hay una realidad: la carrera y las decisiones personales mandan. En sus palabras, el funcionamiento del equipo está por encima de cualquier individuo, pero si un futbolista no se siente cómodo, la consecuencia es clara.
Guardiola resumió su postura con una idea directa: no existe el “capricho” de imponer permanencia a un jugador si su situación interna no es la adecuada. En su relato, si Rodri no estuviera feliz, el proceso sería entrar en contacto con el director deportivo, valorar una oferta acorde a su calidad y, después, que el futbolista deje de pertenecer al club.
El futuro inmediato de Rodri: contrato hasta 2027
Rodri iniciará el último año de su contrato con el Manchester City durante el verano. Su acuerdo actual está fijado para expirar en 2027, lo que convierte el próximo periodo en un punto de decisión importante: o se encarrila una renovación o se abre la puerta a escenarios de salida.
En ese sentido, Guardiola afirmó que el City quiere llegar a un acuerdo nuevo con el ganador del Balón de Oro de 2024. Además, subrayó que las conversaciones son una prioridad y que Hugo Viana, director de fútbol del club, tiene un papel central en el avance de las negociaciones.
Guardiola reconoce el deseo… pero no garantiza el desenlace
El técnico fue honesto al hablar del sentimiento interno sobre una continuidad. Dijo que conoce lo que el club quiere: “que se quede, se quede, se quede”. Y agregó que, por sensaciones, cree que Rodri podría estar dispuesto a continuar, aunque evitó prometer un resultado definitivo.
Con este panorama, el Manchester City enfrenta un doble desafío: sostener su estabilidad deportiva en el campo y, a la vez, manejar con inteligencia el componente humano y contractual de una de sus piezas clave. Mientras tanto, el Real Madrid observa el mercado con atención: Guardiola, por ahora, no cierra la puerta, pero deja claro que su preferencia es que Rodri siga siendo parte del proyecto del City el mayor tiempo posible.
