Emanuele Giaccherini, exfutbolista de la Juventus y de la selección italiana, marcó el perfil del entrenador que, a su juicio, necesita Italia para afrontar el próximo ciclo. Con la eliminación en el Mundial todavía muy reciente y el golpe anímico que supone encadenar fracasos, el exinternacional señaló que el Azzurri requiere un reseteo desde la base y, en ese camino, puso como nombre propio al actual técnico de Napoli, Antonio Conte.
Italia vuelve a quedarse fuera del Mundial
La selección italiana no logra el objetivo por tercer ciclo consecutivo. En la ocasión más reciente, cayó en el play-off frente a Bosnia y Herzegovina en un desenlace desde los penales, lo que dejó a Italia fuera de la cita mundialista y obligó a replantear el rumbo deportivo.
Ese contexto, para Giaccherini, es precisamente el punto de partida: cuando un equipo no llega una y otra vez, no basta con ajustes superficiales. Hace falta reconstrucción, cambios de mentalidad y un liderazgo capaz de sostener la intensidad incluso bajo presión.
El nombre que Giaccherini impulsa: Antonio Conte
Por esa razón, Giaccherini señaló a Antonio Conte como el candidato ideal para volver a dirigir a la selección. Sus palabras fueron contundentes: destacó el carácter del entrenador y su capacidad para sacar rendimiento en “tiempos difíciles”.
En su valoración, el exjugador lo describió como alguien en quien se puede confiar cuando el entorno se vuelve adverso. Además, remarcó el método de trabajo que, según su experiencia, “prepara” al equipo con disciplina y exigencia, como si el plantel tuviera que entrar en una batalla.
Conte y la conexión con Giaccherini: Juventus y Euro 2016
Giaccherini no habla desde la teoría. Jugó bajo las órdenes de Conte en la Juventus y también durante la participación de Italia en la Euro 2016. En ese torneo, Italia quedó eliminada en cuartos de final tras caer por penales ante Alemania.
Para Giaccherini, ese antecedente refuerza su argumento: el entrenador no solo impone una forma de entrenar, sino que construye un vínculo particular con el grupo, algo que considera clave para competir con estabilidad en torneos exigentes.
Entrenamientos “hasta el límite”: la idea de trabajo que transmite Conte
Al ampliar su elogio, Giaccherini sostuvo que el estilo de Conte “toca la fibra” y que, si los jugadores lo siguen, crecen. Según explicó, el plantel entrega todo por él porque entiende cómo generar cohesión interna.
Además, describió la dinámica diaria en la cancha y en los entrenamientos: en el terreno de juego, el equipo siempre sabe qué tiene que hacer; y en las sesiones de trabajo, se repite el plan “una y mil veces”, hasta llegar a la extenuación.
Incluso fue más lejos con ejemplos: hubo prácticas tan intensas que algunos terminaron vomitando y fue necesario recurrir a máscaras de oxígeno para poder completar la jornada. El resultado, según su testimonio, era salir completamente agotados.
“Reconstruir” y volver a competir al Mundial
Giaccherini afirmó que Conte es, para él, “el mejor” y que el objetivo debe ser regresar al Mundial. Remarcó que el entrenador ya demostró capacidad con selecciones, y agregó un dato relevante: su historial en clubes de primer nivel, donde “se reinventó” en Juventus, Inter y Napoli.
La lectura que hace el exfutbolista es clara: si Conte pudo adaptar su propuesta y su ciclo en diferentes contextos, también podría hacerlo con Italia, especialmente en un momento en el que el equipo necesita volver a encontrar identidad y orden competitivo.
Cambios en la selección y mentalidad de “soldados”
El exinternacional también recordó que Conte llegó a modificar la estructura y el enfoque de la selección italiana. Giaccherini explicó que, tras haber jugado con él, ya conocía lo que podía aportar al grupo, tanto si el trabajo se desarrollaba en Turín como en el centro de entrenamiento de Coverciano.
En ese marco, volvió a insistir en que las sesiones son exigentes, pero que luego el equipo responde en el campo. Y cerró con una frase que resume el enfoque mental que, según él, Conte inculca: que el trabajo consiste en rendir y en estar listos para la “batalla”.
Giaccherini remató con un mensaje colectivo: no se trata de depender de “héroes” individuales, sino de la ambición compartida por ganar y de la responsabilidad de cada jugador dentro del sistema. En esencia, la clave estaría en la disciplina, la unidad y una voluntad constante de triunfo, más allá del brillo individual.
Con ese marco, la idea de Giaccherini se entiende como una apuesta por el liderazgo y el método: reconstrucción desde la base, cohesión de vestuario y una preparación física y táctica diseñada para sostener la presión desde el primer minuto hasta el último.
