El entrenador del Barcelona, Hansi Flick, dejó claro que el acceso a las semifinales de la Champions League no se resolverá con destellos individuales. De cara al partido de ida ante el Atlético, el técnico alemán puso el foco en el trabajo colectivo y, en particular, en el papel de Marcus Rashford en las tareas defensivas durante las transiciones.
Rashford: presión, pero también ayuda atrás
En la previa del choque contra el equipo rojiblanco, Flick valoró la adaptación del delantero, aunque insistió en que el contexto del rival exige un compromiso total de los atacantes. El motivo es simple: el Atlético suele generar peligro por las bandas, aprovechando los espacios que aparecen cuando el rival no llega a tiempo.
Por eso, el estratega remarcó que la labor del futbolista no puede limitarse únicamente a presionar con balón. Para el Barcelona, la clave pasa por defender también sin la pelota y cerrar recorridos en cuanto el rival cambia el ritmo.
“No es solo presionar con el balón; al final también hay que defender. Rashford está haciendo cosas bien y se está adaptando”, señaló Flick en su comparecencia ante los medios.
El alemán añadió que el duelo ante el Atlético será especialmente exigente por el juego exterior del conjunto de Madrid: “Vamos a jugar contra el Atlético, que es peligroso por las bandas”.
Cuando el Barcelona no presiona, el rival encuentra espacio
Flick también explicó la importancia de sostener su estilo, incluso en momentos donde el partido obliga a tomar decisiones rápidas. Para el técnico, el problema aparece cuando el equipo deja de presionar: en ese instante, el rival encuentra con más facilidad zonas libres para progresar.
“Tenemos un estilo y sabemos cómo queremos jugar. Cuando no presionamos, es más sencillo para el rival encontrar espacios. Lo vimos con el primer gol: no presionamos el balón. Ahora estamos en la Champions League, una competición fantástica donde todo el mundo quiere estar”, afirmó.
Un punto de inflexión tras la derrota ante el Girona
Además de la previa europea, Flick hizo balance del momento del equipo. El entrenador señaló que la caída 2-1 ante el Girona, a mediados de febrero, funcionó como un punto de inflexión. En ese contexto, defendió que el Barcelona tiene un plantel joven y que el crecimiento se mide a través de aprendizajes constantes.
“Después del partido contra el Girona jugamos a un nivel mejor. El equipo es muy joven. Los dos centrales, Pau Cubarsí y Gerard Martin, están haciendo un trabajo fantástico, pero en algunas situaciones es normal que no tomen la decisión correcta. Son jóvenes y adaptarse a este nivel es difícil”, explicó.
La agenda inmediata: derby ante el Espanyol tras la ida en Champions
Tras el duelo de cuartos de final de la Champions League ante el Atlético —con la ida ya en marcha— el Barcelona dirigirá su atención al siguiente compromiso liguero: el derbi catalán frente al Espanyol.
En La Liga, el conjunto azulgrana lidera la tabla con 76 puntos en 30 partidos, siete unidades por encima del Real Madrid, que ocupa la segunda posición. En este tramo decisivo de la temporada, el Barcelona buscará mantener el ritmo tanto en el torneo continental como en el campeonato doméstico.
Rashford, con doble objetivo
Marcus Rashford tendrá la oportunidad de marcar diferencias en ambos frentes. El delantero, además, llega con un componente extra: su intención es ser protagonista para ganar minutos y consolidar un papel que le acerque a un posible movimiento permanente desde el Manchester United al Barcelona.
