El partido de ida de los cuartos de final de la Champions League entre Barcelona y Atlético Madrid en el Camp Nou dejó más de una discusión arbitral en el primer tiempo. Dos jugadas polémicas marcaron el ritmo de la noche: una por una posible acción dentro del área blaugrana tras un rebote con la mano, y otra por una entrada que acabó castigada con roja tras la intervención del VAR.
Polémica temprana: el rebote de la mano en el área del Barcelona
El duelo arrancó con intensidad y con llegadas rápidas. En ese contexto, Nahuel Molina probó desde la zona ofensiva y su disparo terminó rebotando en la mano de Kubarsi dentro del área del Barcelona. La acción encendió de inmediato las alarmas por la posibilidad de que se sancionara penal.
Un experto en arbitraje analizó la jugada y sostuvo que no correspondía penal: el balón impactó en la mano, pero lo interpretó como un desvío sin que se dieran las condiciones para señalar la pena máxima. También añadió que, aunque el contacto se hubiera producido con el brazo levantado, el criterio empleado no justificaba la decisión arbitral.
La segunda gran jugada: falta a Giuliano Simeone y roja tras el VAR
La segunda escena conflictiva llegó poco después. Koparsi cometió una falta sobre Giuliano Simeone cuando el delantero encaraba la portería con ventaja clara frente a Juan García.
En primera instancia, el árbitro Stefan Kovac sancionó la acción con tarjeta amarilla. Sin embargo, esa apreciación no convenció a gran parte del entorno futbolístico, al entender que la jugada podía haber cortado una ocasión manifiesta de gol.
La revisión llegó de inmediato a través del Video Assistant Referee (VAR). Tras comprobarse en el monitor que la falta había impedido una oportunidad clara y nítida de marcar, el árbitro recalificó la acción y finalmente mostró tarjeta roja.
Lectura arbitral: el VAR y la responsabilidad de la decisión
Sobre la sanción, el experto remarcó que se trataba de una roja, aunque sugirió que el colegiado quizá no tuvo una visión completamente clara en el momento. A la vez, afirmó que el VAR debería haber activado la corrección con mayor rapidez, dado el impacto de la acción sobre la opción de gol.
¿Qué significa que el VAR “deniegue una ocasión manifiesta”?
En el marco del reglamento, cuando una infracción corta una oportunidad clara de gol —especialmente en una fase en la que el jugador encaraba con ventaja— la sanción puede escalar. El VAR no solo revisa el contacto, sino también la consecuencia táctica: si la jugada elimina una opción real y evidente de marcar.
Con estas dos decisiones en el primer tiempo, el duelo entre Barcelona y Atlético Madrid mantiene el sabor de los partidos grandes: disputas de área, interpretaciones sobre el impacto en la mano y el papel determinante del VAR para redefinir sanciones. Todo queda, además, con el rumbo abierto para la vuelta en el resto de la eliminatoria.
