Youssef En-Nesyri, delantero marroquí que milita en Al-Ittihad, volvió a colocarse en el centro del debate deportivo tras un descenso en su rendimiento desde su incorporación de cara a la segunda mitad de la temporada. En el entorno del club, la conversación no se limita a la racha futbolística: también apunta a decisiones de planificación que, según las críticas, habrían afectado el funcionamiento del equipo.
El contexto: el mercado de invierno y el “relevo” tras Benzema
La situación de En-Nesyri se entiende mejor a partir de los movimientos que sacudieron a Al-Ittihad en el reciente mercado invernal. En ese periodo, la directiva impulsó un intercambio para cubrir la salida de Karim Benzema, francés que se marchó a Al-Hilal.
Dentro de esa operación, N’Golo Kanté terminó recalando en Fenerbahçe, mientras que Al-Ittihad incorporó a Al-Nusairi como alternativa para reforzar la delantera, llegando además el jugador a un escenario que el club describió como parte de un plan de recambio.
Las críticas: “desajuste” del plantel y problemas para el estilo
El tema escaló en medios locales con declaraciones del presentador Mohammed Al-Bakiri, quien sostuvo que el fichaje de En-Nesyri y, en general, la lógica detrás del armado del plantel, evidencian fallas administrativas dentro de Al-Ittihad.
Para Al-Bakiri, el problema no sería únicamente el nivel del jugador, sino la adaptación al estilo de juego del equipo. Argumentó que En-Nesyri no encaja con la forma en que Al-Ittihad suele generar y finalizar jugadas, lo que habría impactado en los resultados.
¿Qué dijo exactamente sobre Al-Nusairi?
El análisis del comentarista también se extendió al papel de Al-Nusairi, señalado como un futbolista que no aporta lo que el equipo necesita en el sistema actual. En su valoración, destacó que su punto fuerte está en el juego aéreo, en los remates de cabeza, pero subrayó que Al-Ittihad ya no basa su propuesta en esa cualidad con la misma intensidad que la temporada anterior.
En esa línea, sostuvo que la planificación del intercambio fue deficiente desde el principio: a su juicio, el plantel debía seleccionarse con mayor precisión según el modelo táctico vigente, y la incorporación de Al-Nusairi no habría sumado al objetivo de mejorar la producción ofensiva.
Impacto directo: baja en la efectividad goleadora
Uno de los puntos más repetidos en las críticas es la caída en el ritmo goleador del equipo. Al-Bakiri afirmó que, como consecuencia de ese “desajuste”, Al-Ittihad habría visto disminuir su capacidad para convertir ocasiones, y que el resultado final ha derivado en una percepción negativa sobre el valor deportivo de las decisiones tomadas.
La versión del club: fichar para no quedarse sin delantero
Sin embargo, el escenario tiene una lectura adicional: el propio Mohammed Al-Bakiri explicó que Al-Ittihad tomó la decisión de incorporar a Al-Nusairi como respuesta a un problema de plantel tras la salida de Benzema. Según su relato, el club se encontraba preparado para afrontar la segunda mitad de la temporada sin un delantero y, por disponibilidad, el marroquí aparecía como la opción más viable.
De acuerdo con esa explicación, la elección fue más una urgencia de mercado que una apuesta integral para potenciar el estilo del equipo.
Rumores de salida este verano y su negación
En paralelo, se han instalado informaciones sobre una posible salida de Youssef Al-Nusairi de Al-Ittihad durante el próximo verano. No obstante, esos señalamientos fueron rechazados en comentarios exclusivos, donde se negó que el adiós estuviera cerrado de antemano.
Qué se viene para En-Nesyri y Al-Ittihad
Con la temporada entrando en una fase decisiva, el debate sobre En-Nesyri y la planificación ofensiva de Al-Ittihad seguirá creciendo. Más allá del ruido mediático, el desafío para el club será demostrar en cancha que las piezas elegidas se alinean con el sistema y que la producción de goles vuelve a crecer, justo cuando el margen de error se reduce.
