La política de fichajes del Ajax atraviesa un problema de fondo que no se resuelve con “parches”, según un análisis que pone el foco en un dato contundente: de las cuatro grandes incorporaciones del verano pasado, ninguna arrancó como titular en el partido más reciente del equipo, que terminó 1-1 ante el Feyenoord. La radiografía, lejos de señalar solo a jugadores puntuales, apunta a fallas estructurales en la forma de planificar, ejecutar y evaluar el mercado.
El detalle que enciende las alarmas: cuatro fichajes y cero titulares
La crítica se basa en una estadística difícil de ignorar. En el duelo ante el Feyenoord (1-1), el Ajax no contó desde el inicio con ninguno de los cuatro fichajes principales del último verano:
- Oscar Gloukh
- Kasper Dolberg
- Ko Itakura
- Raúl Moro
Además, el caso de Raúl Moro es todavía más llamativo: el delantero acabó marchándose en el invierno hacia Osasuna, lo que refuerza la idea de que el proceso de incorporación no terminó de asentarse en el proyecto deportivo.
Dirección deportiva con poca experiencia: fichar “a ojo” sale caro
Uno de los ejes del diagnóstico es la composición de los responsables de la toma de decisiones. El análisis sostiene que el Ajax habría entregado el control del mercado a perfiles que, pese a su trayectoria, no habían construido antes un plantel realmente equilibrado y con el nivel de inversión que exige el fútbol europeo de alto nivel.
En este punto se mencionan como candidatos y figuras vinculadas al área deportiva a Klaas-Jan Huntelaar, Gerry Hamstra, Sven Mislintat y Alex Kroes.
Durante el período asociado a esas decisiones, el Ajax habría incorporado 40 futbolistas en total. Sin embargo, el balance sería extremadamente pobre: apenas uno de esos refuerzos podría considerarse un “acierto” real, y ese sería Jordan Henderson.
De manera simbólica, se recuerda que Henderson fue impulsado por Kelvin de Lang, quien asumió de forma temporal funciones de director técnico tras la salida de Mislintat y la ausencia de Huntelaar.
Inestabilidad interna: sin rumbo claro, el mercado no se convierte en proyecto
Otro factor que se señala es la turbulencia administrativa. El problema, según el análisis, no sería solo económico o de nombres, sino de funcionamiento: cambios frecuentes en el departamento técnico habrían impedido sostener una línea de trabajo constante.
La crítica describe que faltó una visión compartida y un esquema estable de planificación. En otras palabras, el Ajax no habría contado con una especie de “plan maestro” para el mercado, con:
- una idea futbolística definida (cómo quiere jugar el equipo),
- un marco de perfiles concretos de jugadores a traer,
- y un seguimiento claro de lo que se decide y se ejecuta.
Cuando todo cambia con demasiada frecuencia, es habitual que los fichajes respondan más a decisiones individuales y urgencias que a una estrategia de club. Y, en ese escenario, aumentan las probabilidades de que los refuerzos no encajen.
El factor dinero y el papel de los entrenadores
El análisis también introduce la variable económica. En los primeros años del ciclo, el Ajax habría podido invertir con más holgura; pero en los últimos tiempos, el club habría tenido que ajustar el gasto. En términos deportivos, esto suele obligar a afinar todavía más el criterio de fichajes, porque hay menos margen para “equivocarse” sin afectar al rendimiento.
Además, se subraya la influencia del cuerpo técnico. Se menciona que en su etapa Steijn habría mostrado su queja por una política de transferencias demasiado unilateral vinculada a Mislintat, mientras que con Farioli no siempre habría existido satisfacción con algunos fichajes realizados por Kroes y Beuker.
El punto clave es que, incluso con dificultades en el mercado, un entrenador que evalúa bien el plantel puede reducir el número de “flops” (fichajes que no rinden). Y ahí el análisis rescata un contraste:
- Con Farioli, ninguno de los fichajes recientes se habría terminado considerando un fracaso.
Comparación de ciclos: decisiones que funcionaron y otras que no
El texto recuerda ejemplos concretos para sostener la tesis. Bajo la gestión de Farioli, futbolistas que antes no tenían el mismo impacto habrían respondido mejor:
- Edvardsen, que ahora apenas juega, sería un caso de rendimiento bajo ciertas condiciones.
- Weghorst y Klaassen serían vistos como “chicos de oro”, es decir, refuerzos que terminaron destacando.
- Josip Sutalo y Anton Gaaei, que bajo Steijn habían sido señalados como fichajes fallidos, habrían parecido después apuestas exitosas.
Verano con pocas incorporaciones y tres entrenadores sin encender la chispa
El análisis cierra con una conclusión que conecta todo: el verano pasado, el Ajax habría logrado apenas cuatro fichajes por encima de 10 millones de euros. Aun así, el rendimiento no llegó, y se apunta que tres entrenadores —en parte por lesiones— no lograron consolidar a esos refuerzos.
En ese contexto aparece una pregunta incómoda sobre el funcionamiento interno: si existe un departamento de scouting (observación de jugadores), la evaluación habría sido consultada de forma irregular, priorizando a unos más que a otros.
¿Qué le pide el presente al Ajax?
El fondo del mensaje es claro: no basta con traer nombres o gastar dinero si el club no tiene un plan deportivo coherente y estable. Para el Ajax, el reto inmediato es doble: por un lado, asegurar que los fichajes encuentren encaje táctico y cultural; por el otro, convertir el mercado en una herramienta al servicio de una identidad futbolística, no en una respuesta a cambios de dirección o urgencias del día a día.
