El debut de Jermain Defoe como entrenador estuvo lejos de ser tranquilo: entre la ilusión inicial, los errores defensivos que desordenaron el partido y una remontada final agónica, el Woking logró rescatar un empate que, aunque no cambia el panorama inmediato en la lucha por el ascenso, sí dejó una señal clara sobre el carácter del equipo. Con solo unos días al frente, Defoe vivió una montaña rusa en el banquillo y terminó celebrando un punto como si fuera mucho más.
Un arranque soñado… y un giro de guion inmediato
Defoe fue presentado el lunes y, ya con el partido en marcha, saltó a las gradas para ser recibido antes del encuentro. Entre los asistentes estuvo su ex entrenador en Tottenham, Chris Hughton, presente en un ambiente que prometía un estreno perfecto.
Las señales llegaron pronto. A los 16 minutos, Harry Beautyman aprovechó un centro de Aaron Drewe para cabecear con brillantez y poner a Woking en ventaja. El tanto parecía el inicio ideal de una etapa nueva: celebración total y sensaciones de control.
Sin embargo, el guion cambió con rapidez. El conjunto visitante empezó a castigar una serie de desajustes defensivos del Woking, y lo que parecía encaminado se convirtió en un partido abierto, con Eastleigh ganando terreno y confianza.
El empate antes del descanso: un error con consecuencias
Eastleigh llegaba al duelo tras cuatro derrotas consecutivas, pero encontró una vía de regreso justo antes del descanso. El gol llegó por una jugada que nació de un fallo de comunicación: Tunji Akinola no coordinó bien con el portero Will Jaaskelainen, hijo de Jussi Jaaskelainen, leyenda histórica del Bolton.
La acción terminó de manera absurda. Cuando Akinola intentó devolver el balón de cabeza hacia su guardameta, el balón acabó entrando en su propia portería, igualando el marcador. Un golpe anímico directo para Woking y un respiro para Eastleigh.
La segunda parte se volvió cuesta arriba
El inicio del segundo tiempo fue todavía peor para el nuevo entrenador. Jake Vokins superó a Jaaskelainen en una acción de anticipación y definición, colocando a Eastleigh por delante. Con el marcador adverso, Woking necesitaba reaccionar con urgencia, pero el partido siguió mostrando fragilidades.
Veinte minutos antes del final, Eastleigh dio el paso que parecía definitivo. Temi Eweka desvió con acierto un remate en dirección de volea hacia el fondo de la red para poner el 3-1. En ese momento, el partido parecía sentenciado y el ambiente se volvió especialmente tenso en el bando local.
Incluso desde la grada visitante comenzaron cánticos contra Defoe, con un mensaje directo: “you’re getting sacked in the morning”, en una referencia a un posible despido inmediato. Mientras tanto, la defensa de Woking se desmoronaba y el caos en el juego se notaba cada vez más.
La reacción de Woking y el papel decisivo de Kian Pennant
Cuando la situación parecía perdida, Defoe apostó por el banquillo. Y el cambio terminó siendo el punto de inflexión: Kian Pennant, sobrino del ex futbolista Jermaine Pennant, apareció como figura en la fase final.
Primero, su intervención permitió volver a entrar en el partido. En una jugada donde el portero repelió su disparo, Olly Sanderson aprovechó el rechace para cabecear y recortar distancias. El 3-2 no solo devolvió la esperanza: también cambió el ritmo y la energía del equipo local, que se volcó en busca del empate.
Remontada completa en los últimos minutos
La historia se cerró con dramatismo. A cinco minutos del final, Pennant completó la remontada al marcar tras un rebote: su primer intento había sido bloqueado, pero el balón quedó a su merced y definió para sellar el 3-3.
Para Defoe, fue un instante de alivio total. En cuestión de minutos, Woking pasó de estar al borde de una derrota vergonzosa a rescatar un punto que, en términos anímicos, puede valer muchísimo.
¿Qué significa el empate para la promoción?
A pesar del gran final, el empate deja a Woking prácticamente fuera de la pelea directa por el ascenso. El equipo se ubica con 11 puntos de desventaja respecto a las posiciones de play-off y todavía tiene cinco partidos por delante en la National League.
Con todo, el partido dejó una lectura importante: el espíritu mostrado durante la remontada sugiere el tipo de propuesta que los directivos esperan que Defoe imprima al equipo. El ex delantero ha transmitido su convicción de que Woking es un club con historia y con un potencial enorme.
Próximos pasos: estabilizar la plantilla
Ahora, el foco inmediato de Defoe será estabilizar el plantel junto al asistente Paul Bracewell. En las últimas semanas de la temporada, el objetivo no será solo sumar puntos, sino consolidar una identidad competitiva que permita a Woking competir con más regularidad, especialmente cuando el partido se pone cuesta arriba.
