El Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Federación Española de Fútbol emitió este martes su veredicto oficial sobre la polémica acción ocurrida en el primer partido de abril entre Atlético Madrid y Barcelona, un encuentro que ya había generado debate por el uso del VAR y por varias decisiones arbitrales. El foco principal estuvo en la sanción disciplinaria a Gerard Martín, cuya expulsión fue finalmente revocada tras la intervención del videoarbitraje.
La polémica: una acción que acabó en tarjeta roja y luego se corrigió
La discusión se originó en una jugada en la que Gerard Martín intentó pasar el balón. En el intento, llegó a tocar el esférico, pero después terminó pisando el tobillo de Almada. El árbitro Bosquets Ferrer interpretó la acción como una falta de carácter grave y mostró la tarjeta roja al jugador del Barcelona.
Sin embargo, desde la sala del VAR, Mileru López señaló la necesidad de revisar la decisión. Tras el aviso, el árbitro terminó modificando el castigo, pasando de la roja a una sanción menos severa (tarjeta amarilla), lo que desató el enfado en el entorno del Atlético Madrid.
El reclamo del Atlético: “queremos aclaraciones”
Atlético Madrid cuestionó la decisión de Bosquets Ferrer al revocar la expulsión de Gerard Martín. El club anunció que solicitará explicaciones al Comité Técnico de Árbitros, buscando que se concrete por qué el VAR terminó influyendo en una acción que, en su interpretación, debía mantenerse como roja.
El CTA marca el error: el VAR no debía intervenir
En su análisis posterior del caso, el CTA concluyó que el videoarbitraje no debió intervenir para alterar la sanción del colegiado sobre el césped. El comité consideró que la decisión arbitral inicial era correcta y que la recomendación del VAR llevó a una modificación equivocada.
Además, el organismo subrayó que Bosquets Ferrer debió mantener su criterio y sostener la expulsión, dado que la acción encajaba en el tipo de jugada que amerita castigo severo.
Qué dijo el CTA
El comité calificó el episodio como una “jugada violenta” independientemente de quién tocara primero el balón. En ese contexto, el CTA defendió que la sanción disciplinaria adecuada debía ser la tarjeta roja.
También remarcó que el VAR no tendría que haber provocado la revisión para reducir el castigo, ya que el árbitro ya había tomado una decisión correcta durante el transcurso del partido. En otras palabras: el VAR habría intervenido para corregir algo que no requería corrección.
Comparación con otro caso: Betis-Rayo y la misma lectura
La resolución del CTA incluyó un paralelismo con lo ocurrido en el partido Real Betis vs Rayo. En ese encuentro, el comité también confirmó que una acción similar debía castigarse con tarjeta roja, reforzando la idea de que el criterio aplicado en Atlético Madrid–Barcelona debía haber sido el mismo.
Consecuencia: el envío se consideró válido, pero la modificación se anuló
Tras revisar el incidente en la sesión correspondiente, el Comité Técnico de Árbitros ratificó la validez de la expulsión inicialmente señalada por Bosquets Ferrer. No obstante, el caso terminó con una corrección posterior en el marcador disciplinario, corrección que quedó en evidencia como un cambio incorrecto según el análisis del CTA.
Con este fallo, el mensaje para el futuro es claro: cuando la decisión en el terreno de juego es correcta, la intervención del VAR no debería terminar alterando sanciones que ya fueron bien aplicadas por el árbitro.
