CAF: Mosengo-Omba responde a acusaciones de favoritismo y pide pruebas

El ex secretario general de la Confederación Africana de Fútbol (CAF), Veron Mosengo-Omba, respondió con firmeza a las acusaciones que apuntan a un supuesto favoritismo hacia Marruecos, en perjuicio de Senegal, en un caso que ha desatado una fuerte polémica en el continente. Tras la reciente escalada del conflicto al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo), el directivo suizo-congoleño se mostró especialmente molesto por las versiones que señalan supuesta influencia estatal sobre la entidad.

El conflicto por la Copa Africana de 2025 sigue encendido

La disputa se originó después de que el Comité de Apelaciones de la CAF decidiera otorgar administrativamente a Marruecos el título de la Copa Africana de Naciones 2025. El punto clave del reclamo senegalés es que Senegal había obtenido la victoria en el terreno de juego dos meses antes, por lo que la decisión posterior alimentó la controversia.

Más de tres semanas después de aquel pronunciamiento, el ambiente no se ha calmado. El caso, además, tomó un nuevo rumbo al elevarse al TAS, lo que implica un proceso de revisión más profundo y una mayor presión institucional sobre los responsables de la CAF.

Mosengo-Omba: “Son acusaciones serias y sin pruebas”

En una entrevista, Mosengo-Omba —quien presentó su renuncia el 29 de marzo— dejó claro que no se limita a negar los señalamientos: los calificó como graves y carentes de sustento.

El exdirectivo expresó que, a su juicio, las acusaciones nacen más de la frustración que de elementos verificables. En su visión, el debate se ha desviado hacia el terreno emocional, en lugar de apoyarse en hechos.

“Si no te gusta la decisión, apela”

Durante su intervención, Mosengo-Omba señaló: “Las emociones han superado todo. El presidente (Patrice) Motsepe y yo ni siquiera estábamos presentes cuando el Comité de Apelaciones tomó la decisión. Si no te gusta el fallo, entonces apela”.

Con ese argumento, el ex secretario general buscó remarcar que el procedimiento de apelación no fue dirigido de forma personal por la cúpula ejecutiva y que, si existe desacuerdo, el camino correcto es el recurso formal.

“Quien diga que CAF está controlada, que presente evidencia”

En la misma línea, añadió que cualquier afirmación sobre control o influencia debe respaldarse con pruebas. “No es justo lanzar acusaciones sin base y decir que CAF fue parcial. ¿Sobre qué fundamento?”, recalcó, dejando claro que para él la credibilidad del reclamo depende de documentación concreta.

Rechazo a la idea de “chivo expiatorio”

También negó que su salida sea vista como un “chivo expiatorio”. Según su relato, su marcha no estuvo motivada por una imposición externa ni por una crisis obligatoria, sino por una decisión personal. Subrayó que su renuncia se dio por voluntad propia.

Su versión: se iba antes y quería cerrar una etapa

El ex secretario general explicó que su intención de dejar el cargo venía de antes. Aun así, prefirió mantenerse en funciones para involucrarse en la organización de la Copa Africana de Naciones 2025, a la que describió como una edición “excepcional” tanto por cifras de audiencia como por ingresos financieros. Con ese comentario, destacó indirectamente al país anfitrión, Marruecos.

Además, Mosengo-Omba afirmó que tras cinco años en el puesto, llegó el momento de “cambiar de página”. Dijo que su deseo era vivir la experiencia de una edición que, en su criterio, rompió récords en términos de seguimiento televisivo y recaudación.

Las versiones internas chocan con su relato

Sin embargo, su postura no coincide con lo que se comenta en círculos cercanos. Algunas narraciones señalan que Mosengo-Omba habría enfrentado críticas generalizadas. A esto se suma un elemento de carácter reglamentario: se menciona que habría superado el límite máximo de edad legal desde el octubre anterior.

Así, mientras el exdirectivo insiste en que su salida fue voluntaria y planificada, el trasfondo del conflicto sugiere que la CAF atraviesa un escenario tenso, con cuestionamientos que no se limitan al caso del título, sino que también alcanzan la gobernanza y la gestión interna.

Un caso que ya está en el TAS

Con la intervención del TAS, el proceso entra en una fase que puede definir consecuencias deportivas y administrativas. Para Senegal, el reclamo central es claro: si la cancha había hablado, cualquier ajuste posterior debe ser revisado con rigor. Para Marruecos, la decisión de CAF y el marco legal que la sostenga serán determinantes para defender el resultado.

Mientras tanto, las declaraciones de Mosengo-Omba mantienen el foco sobre el debate: acusaciones de favoritismo sin pruebas versus una controversia que, por su magnitud, ya llegó al máximo nivel de revisión deportiva.

Tomás Aguirre

Experto en casinos online con años de experiencia analizando plataformas de juego en Argentina. Especializado en bonos, métodos de pago y reseñas detalladas de los mejores operadores del mercado.