El futbol volvió a cruzarse con la política en un episodio que se hizo viral en redes sociales: el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, protagonizó una respuesta pública a las críticas del marroquí Hakim Ziyech, jugador del Wydad Casablanca, tras cuestionar la política de Israel hacia los prisioneros palestinos. El cruce entre el mandatario y el futbolista encendió el debate internacional y puso sobre la mesa la polémica por una ley que amplía el alcance de la pena de muerte.
El origen del choque: una publicación y un debate clave
La tensión se gestó cuando Ziyech subió a su cuenta oficial de Instagram una imagen de Ben-Gvir, en una fecha que coincidió con la discusión en la Knéset (Parlamento israelí) de un proyecto legislativo vinculado a la “pena de muerte”. Junto a la foto, el extremo ofensivo del Wydad Casablanca acompañó su mensaje con una reflexión que ponía en duda las razones legales y morales para este tipo de normas.
En su publicación, Ziyech lanzó una pregunta directa dirigida al ministro: “¿[Ben-Gvir] dirá esta vez que la aprobación de la nueva ley es solo una forma de defensa propia?”.
La respuesta de Ben-Gvir: ataques y advertencia
La contestación de Ben-Gvir no tardó en llegar. El ministro reaccionó con dureza contra el futbolista, afirmando que “un jugador antisemita no puede dar lecciones al Estado de Israel sobre moral”.
Además, en un tono que sonó más a amenaza que a simple réplica política, añadió: “A partir de ahora, Israel ya no tratará con cautela a sus enemigos… Desde que asumí el cargo, las prisiones han cambiado y, si Dios quiere, aplicaremos el castigo a todos los militantes”.
La ley que está detrás de la polémica
Este enfrentamiento ocurre en el contexto de una decisión del Parlamento israelí tomada a finales de marzo: la aprobación de un proyecto que permite imponer la pena de muerte a quienes cometan atentados armados. La medida contó con el respaldo de 62 diputados, lo que evidencia que no se trató de una votación marginal, sino de una aprobación con peso político.
La norma generó reacciones inmediatas por parte de organizaciones internacionales y de derechos humanos, tanto en el ámbito global como en el palestino. El foco de preocupación se centró en el destino de miles de detenidos en prisiones israelíes, en medio de reportes sobre el deterioro de las condiciones de vida y de salud dentro de los centros de detención.
Reacción política en Marruecos: respaldo a Ziyech
El episodio también tuvo eco en el plano institucional marroquí. El Partido Justicia y Desarrollo se pronunció sobre la controversia y emitió un comunicado en el que expresó su solidaridad con Hakim Ziyech.
En su mensaje, la formación política calificó la postura del jugador como “humana y valiente”. Argumentó que su manera de expresar una opinión sobre la situación de los prisioneros refleja el sentir del público marroquí y las posturas históricas del Reino respecto a la causa palestina.
Un caso que vuelve a poner a los futbolistas en el centro
Más allá del debate político, el choque ilustra cómo las figuras del deporte—y especialmente quienes tienen alta visibilidad internacional—se convierten con frecuencia en altavoces de conflictos geopolíticos. En este caso, el mensaje de Ziyech, su repercusión en redes y la respuesta de Ben-Gvir abrieron una discusión que ya excede el ámbito futbolístico y se instala en el terreno de los derechos humanos y la política exterior.
