El Bayern Múnich protagonizó una actuación de carácter en la Bundesliga al vencer 3-2 como visitante al Freiburg, remontando un 0-2 con goles en los minutos finales y desatando una auténtica batalla emocional sobre el césped. El partido, además, estuvo marcado por protestas del conjunto local durante varias fases, en una noche que dejó al equipo bávaro con el pleno impulso de cara al gran examen europeo.
Prueba final antes de la Champions
Este duelo de la jornada 28 de la Bundesliga funcionó como el último test para el Bayern antes de su cita inmediata con el Real Madrid. El próximo martes se medirá al conjunto blanco en el Santiago Bernabéu, en la ida de los cuartos de final de la Champions League. Para un equipo que busca llegar con ritmo competitivo, el partido ante Freiburg tuvo el doble valor: sumar puntos y medir la capacidad de reacción ante un rival ordenado.
Ausencias y un Freiburg que resistió con orden
El Bayern saltó al encuentro con la obligación de imponer condiciones desde temprano, pero no pudo contar con algunos futbolistas clave. En el parte de bajas destacaron Harry Kane, lesionado, y Michael Olise, que partió desde el banquillo. Aun así, el plan bávaro chocó con una defensa bien trabajada y con una actuación decisiva del portero de Freiburg, Noah Atubolu, quien evitó el daño en varias llegadas peligrosas. Entre las intervenciones más comentadas estuvo una gran atajada ante un intento de Joshua Kimmich.
El Freiburg golpeó primero y amplió distancias
A pesar de los intentos del Bayern por abrir el marcador, fue el equipo local el que marcó el rumbo. Al inicio de la segunda mitad, en el minuto 46, Johan Manzambi anotó con un disparo potente desde fuera del área, enviando el balón al fondo de la red. El 1-0 cambió la dinámica del partido: Freiburg ganaba espacio y el Bayern empezaba a necesitar respuesta inmediata.
La presión del Freiburg se tradujo en el segundo tanto en el minuto 71. Jan-Niklas Beste puso un centro preciso desde la banda y Lukas Höler remató de manera contundente desde corta distancia para establecer el 2-0. Con ese marcador, la noche parecía inclinarse de forma definitiva hacia el cuadro local.
Reacción bávara: primero 2-1, luego el empate
Lejos de desmoronarse, el Bayern aceleró su plan ofensivo tras los cambios ofensivos realizados por el entrenador. La remontada comenzó a tomar forma a los 81 minutos, cuando Tom Bechow soltó un disparo desde fuera del área que se alojó en la esquina izquierda. El 2-1 devolvió la esperanza y reactivó el ritmo del encuentro.
Cuando el partido entró en el tramo final de tiempo añadido—con ocho minutos de descuento en el cronómetro—se vivió una secuencia intensa que terminó de romper el guion. En el 90+2, Bechow volvió a marcar: un remate de larga distancia que encontró la esquina inferior derecha para poner el 2-2 y encender por completo el estadio.
El gol de la victoria y el conflicto por el tiempo
La remontada no se quedó en el empate. En el minuto 90+9, Linart Karl firmó el tanto decisivo para Bayern tras una jugada bien organizada. El gol llegó en un momento explosivo del partido, pero también encendió la polémica: los jugadores de Freiburg protestaron con fuerza al considerar que el tanto había llegado después de que el tiempo reglamentario de descuento hubiera terminado.
Los minutos finales estuvieron cargados de tensión. Se mostraron varias tarjetas amarillas a futbolistas de Freiburg por sus protestas, y el árbitro Daniel Siebert finalmente decretó el final en el 90+12.
Impacto en la tabla: 73 puntos y rumbo al título
Con esta victoria dramática, el Bayern Múnich alcanzó 73 puntos en la cima de la Bundesliga. El equipo continúa consolidando su camino hacia el título, sosteniendo la regularidad y sumando un triunfo clave no solo por los puntos, sino por la confianza que deja una remontada así.
De Freiburg al Bernabéu: confianza para el gran duelo
Ahora, la atención se desplaza rápidamente hacia la Champions League. El Bayern afronta el cruce con el Real Madrid con un impulso anímico enorme tras una noche en la que supo levantarse dos veces, encontrar gol en el momento más difícil y convertir la presión en ventaja. Todo queda listo para un choque de máxima exigencia en el Santiago Bernabéu.
