El FC Barcelona ha presentado una queja formal ante la UEFA por un posible penalti no señalado en su contra durante el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Atlético de Madrid. La reclamación, que apunta directamente al criterio arbitral y al funcionamiento del VAR (sistema de asistencia arbitral con revisión de video), busca que el máximo organismo europeo valore si hubo una decisión incorrecta en una acción clave del encuentro.
Qué pidió el Barcelona a la UEFA
El club solicitó una investigación reglamentaria sobre la actuación de los árbitros. En su petición incluyó el acceso a las comunicaciones entre el árbitro principal y el VAR, es decir, los intercambios que se producen durante el análisis de jugadas potencialmente sancionables.
La intención del Barcelona es que se revise con detalle el proceso de decisión: qué se revisó, qué se interpretó y por qué no se terminó señalando el penalti pese a que el hecho se consideró lo suficientemente relevante como para requerir intervención.
El obstáculo: la UEFA no suele entregar grabaciones
El principal problema para el Barcelona es que, según el criterio habitual de la UEFA, las grabaciones y materiales de audio/video no se entregan a los clubes. En la práctica, nunca se ha producido la cesión de este tipo de registros a ningún equipo, lo que reduce el margen para una revisión “externa” con los archivos completos.
Ante esa limitación, el club podría tener como vía más directa la revisión presencial en la sede de la UEFA, en Nyon. Allí, el procedimiento consistiría en escuchar los audios relacionados con la comunicación arbitral, un mecanismo que ya se ha aplicado en España: el Comité de Árbitros permite a los clubes revisar información de audio en sus oficinas, aunque sin liberar los materiales al público.
El punto decisivo: sanciones al árbitro y al VAR
Más allá del debate sobre el penalti, la queja también tiene implicaciones disciplinarias. El futuro del árbitro rumano Ştefan Covaci podría depender de cómo interprete el incidente ocurrido sobre el césped: si su lectura de la acción no alcanza el umbral necesario para una sanción disciplinaria, el desenlace podría ser distinto.
El mismo razonamiento se aplica al VAR. Si se considera que el sistema debía intervenir y no lo hizo, la evaluación disciplinaria podría cambiar; pero si el criterio arbitral entiende que la intervención no era obligatoria según el reglamento, no necesariamente habría consecuencias.
¿Podría Covaci seguir dirigiendo en Europa?
La situación se vuelve todavía más relevante porque Covaci no es un árbitro cualquiera. Ya ha dirigido finales de los tres torneos europeos de clubes: Champions League, Europa League y Conference League. Con ese historial, queda por ver si la polémica afecta o no a su asignación de futuras eliminatorias, incluyendo la posibilidad de que sea designado para una semifinal en la Champions League, la Europa League o la Conference League.
El contexto del partido: derrota, expulsión y ventaja del Atlético
La controversia llega después de un resultado que complicó el objetivo del Barcelona en la eliminatoria. En la ida de los cuartos de final, los blaugranas cayeron 2-0 en el partido disputado en casa ante el Atlético de Madrid.
Además, el escenario del encuentro estuvo marcado por una desventaja numérica: el Barcelona jugó con diez hombres desde el minuto 44 tras la expulsión de Pau Cubarsí.
La vuelta, en el Metropolitano
La eliminatoria continúa con el partido de vuelta el martes en el Estadio Metropolitano. Allí, el Barcelona buscará remontar el 2-0 y, en paralelo, esperar el desarrollo de la reclamación presentada ante la UEFA por la acción del penalti.
